Día 71.

Hoy, por ser día extra, que no estaba contemplado en el año del fin del mundo, hagamos frases cortas, efemérides y viajes con ácido acetílsalecilico. Como diría Sergio Flores “Si yo no fuera quien soy, seguramente seria otro”. Sabiduría pura.

El 29 de febrero existe porque la guerra interminable entre el hombre y la medición del año siempre ha sido encarnizada, pues el año tiene una duración de 365 días, 5 horas, 49 minutos y 16 segundos, así que con las horas extras se hace un día adicional cada 4 años excepto en los años de cambio de siglo que no sean divisibles entre 400. Fácil.

Soñé que había estudiado la carrera del diablo, simbolizada por un polvo rojo que se acumulaba en un ventana, entre mas polvo, mas maldad, que trabajaba de achichincle en un videojuego sangriento, y con unos niños-perro satánicos que maltrataba por la calle. Dormí bien.

Un día como hoy pero de 1792, nace Gioachino Rossini, creador de piezas de ópera que salen en las caricaturas de Bugs Bunny, así como de Guillermo Tell, cuya opertura es la que se escucha en la película Naranja mecánica cuando Alex se tira a dos chicas al mismo tiempo, pasaré todo el tiempo mientras escribo esto recordando eso. Hear angel trumpets and devil trombones. You are invited. También es el tema del Llanero solitario.

Hoy leo que los finlandeses tienen el vocablo Pilkunnussija que significa “follador de comas” para insultar a las personas que se la pasan corrigendo las faltas de ortografía en vez de disfrutar lo que están leyendo o escribiendo. He llegado a ser de esos, también constantemente me los encuentro aquí. Felicidades para todos.

Esta es la tercera locación que utilizo hoy para escribir: en la primera estaba incomodo por falta de luz, la segunda no paraban de hacerme platica y en esta, mi perro no me deja escribir hasta que le haga un lugar para que se pueda dormir. Creo que ya terminó el peregrinaje.

Anoche tuve la fortuna de ver la mejor escena del mundo: Gasey Busey es perseguido por un tigre, toma su revolver 38, le dispara a un tanque de gas enorme, lo hace estallar y el tigre sale volando envuelto en llamas. En un mundo perfecto, todas las personas la verían y discutirían de ella respetuosamente. Espero este dato mejore su vida.

Llevo desde anoche tratando de recordar una palabra en ingles. Me frustra horrores tener las cosas en la punta de la lengua (figurativamente, literalmente depende de la cosa que sea) porque no voy a estar agusto hasta que la recuerde. Llevo años tratando de recordar el nombre de una banda de tres letras o una combinación de letras y números que tenían una imagen de batos (¿es vatos o batos?) muy rudos, pero la canción era bastante ñoña. Vi el vídeo creo dos veces, me parece que se aventaban pintura, ni siquiera el Internet me ha ayudado a encontrarlos. Los odio a todos.

Si mis cuentas son correctas (cosa que dudo mucho), me quedan 295 posts mas por escribir. Honestamente no le veo problema a ello, lo que me preocupa es la velocidad del año, donde llevo ya 72 post escritos, el encontrar tiempo para escribir que últimamente se ha reducido y que ya me aburrido el diseño del encabezado hasta arriba de esta pagina. Hay que cambiarlo, se aceptan sugencias.

Guillermo Fadanelli es actualmente mi escritor favorito. Escribe cosas sórdidas que no llevan a ningún lado, personajes reducidos a su parte mas superficial, adictos, violentos, piezas constructoras de la ciudad de México, atrapados dentro de sí mismos. Si alguien me quiere regalar algo, que sea eso.

Al año que tiene 366 días se le conoce como bisiesto. Con este dato que todo mundo conoce y al que nadie le importa de donde proviene etimológicamente, termina el post de hoy.

Pueden ir en paz.

“Voyeur con antifaz y pistola: todo un heroe”.

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Día 70.

Con tambora porque con violín se atora. Buenos días escuchando radio Ranchito, tomando té de mango y lavándome la cara para despertar a un martes con sabor a lunes, aprendiendo a manejar niveles de estrés diferentes a los que acostumbro, no precisamente mayores sino focalizados en zonas especificas por cuestiones especificas. Igual pastillas para ser feliz.

De pastillas mágicas justo voy platicar hoy.

A todo mundo le llega a su correo de cuando en cuando ofertas de medicinas para bajar de peso, pastillas para el dolor, viagra genérico, vitaminas curalo-todo, a precios supermodicos sin receta desde Canadá, China o ¿México?

Cheap painkillers from Tijuana.

Buen nombre para mi banda indie-emo con botellas de Fanta retro como instrumentos.

Pero desvarío.

Todo mundo sabe que son una estafa, si se venden no es tanto por la gente crea en ella sino porque de tanto anunciarse, es seguro que alguien las va a comprar, bajo la lógica que si mando un millón de correos diarios, al menos le 1% va a comprar. Debe funcionar muy bien su modelo de empresa, porque tengo años bloqueando dichos correos sin lograrlo, hasta en un par de ocasiones los he abierto picado por la curiosidad de que es lo que venden. Claro, lo que se va a recibir es azúcar comprimido, píldoras caducas en empaques nuevos, pasto pulverizado y encapsulado o con mucha suerte anfetaminas caseras a precios de lujo. Nadie en su sano juicio va a enviar dinero por algo así.

¿Entonces porque lo anuncian en el radio y lo compra la gente aquí?

Detesto la radio en Morelia. Tres meses que pasé escuchando radio mientras manejaba porque se descompuso el reproductor de CD (soy de la vieja escuela), me enseñaron que se repiten las mismas canciones de manera sincronizada en varias estaciones, algo así como cinco o seis sin parar, hasta que terminé por aprendérmelas, cantarlas y posteriormente manejar en silencio. También aprendí que si tengo cólicos, hepatitis, presión alta, lagunas mentales, cirrosis y/o cáncer, vaya a Naturamex donde con unas pastillas buenisimas de propolio, uña de gato, hongo michoacano y/o jalea real se me quita todo de volada sin efectos secundarios. ¿Se me cae el cabello? shampoo de ajo chino, el descubrimiento médico del siglo XXI que también lo tienen en tabletas, ampolletas, crema, jabón. ¿No se me para? cápsulas de mosca española, esquizandra, guaraná, angélica para estar firmes naturalmente. Hay anuncios de médicos milagrosos, que te curan desde la menopausia hasta la caspa, total, que si estas enfermo es porque quieres, porque ya hay de todo para curarte, bendito sea dios.

Hace poco se aprobó una legislación para evitar la comercialización de los productos milagrosos, en la que se busca que si no puedes comprobar los beneficios del producto, no hay estudios formales acerca de como funcionan o de plano es una estafa descarada, se retiran del mercado inmediatamente, prohibiendo su publicidad, pero no se ha aplicado. ¿Porqué? porque la legislación mexicana es un laberinto administrativo, que no llega a ningún lado, es fácil de trabar con amparos, postergaciones, mordidas, para después llegar a la pregunta: ¿quien va a aplicar la ley? por cierto, la legislación es para quitar formulas y productos específicos ¿quien evita que se cambie la formula y el nombre? aparte que mientras nadie haga estudios reales (que no va a pagar salubridad) se aplica el axioma de que si algo no es malo entonces debe ser bueno, con la misma lógica que si se venden tanto es porque funcionan ¿no? Después de todo Naturamex solo aquí en Morelia tiene cuatro sucursales, que, mientras es la cadena mas grande de su categoria, no significa que no existan muchos pequeños negocios similares que lo mismo te venden un té fulmina-grasa que bolas chinas (de las que se usan en las manos, no de las otras) para regular tu digestión.

Se podría alegar que lo que sucede es que se aprovechan de la ignorancia o desesperación de la gente, que eso es algo que se dá en las clases bajas o que sirve como paliativo cuando nadie mas proveé de soluciones, pero, para cuando tienes dinero, también hay empresas como Herbalife u Omnilife que se mantienen bajo el mismo esquema, aprovechando los recovecos legales con productos menos milagrosos con aire a ciencia, tan solo vitaminas, apoyos para bajar de peso, mas energía en la vida diaria a precios bastante altos, pero si es caro es bueno ¿no? Todo “comprobado”, que se refiere a que ellos realizan estudios de sus productos y si los estudios independientes o de gobiernos no dan lo mismo que a ellos, es porque no se están haciendo correctamente; mientras no se demuestre que hacen daño, todo esta bien. Claro, Herbalife se defiende de demandas de daños al higado, pero en poquita gente, nada que temer.

En fin, todos queremos soluciones fáciles y de una u otra manera contribuimos a que sigan comprando. Por ejemplo uno de los comerciales dice “ya hay cura para el pene corto”, lamentablemente no escuché el nombre del producto o donde lo venden, si no, podría surtirme desde ahora de regalos navideños para todos mis amigos.

Y amigas.

 

“Nada como una buena intrapiernosa”.

Día 69.

Ahora me dedico a escribir por encargo, al diablo con el libre albedrío. Se me ha solicitado que escriba al respecto del numero sesenta y nueve, del cual puedo decir que es un numero semiprimo, si se le dá media vuelta se ve exactamente igual, se escribe LXIX en numeralia romana, justo el año de los cuatro emperadores romanos que se sucedieron a la muerte de Nerón en una guerra civil donde reinaron Galba, Otón, Vitelio y Vespaciano, muriendo los tres primeros, mil novecientos años despues Led Zeppelin lanza su primer disco y que en la tabla periódica corresponde al Tulio, un lantánido.

Pero creo que eso no es lo que pidieron que escribiera.

So, dado que el 69 también es una posición sexual (¡sorpresa!), tratemos de hablar de ella sin caer en demasiadas vulgaridades. A pesar de que todos mis lectores son prodigiosos en las artes sexuales (hey) recordemos que lo básico del asunto es realizar felatio y cunnilingus a la pareja (o dos de la misma dependiendo de que lado bateen) al mismo tiempo, buscando la satisfacción mutua. En palabras llanas, dar mamazos al tio chipotes y lamer alfombras. Divertido por cierto, pero no para toda ocasión dada la logística inherente a ella, el nivel de confianza requeridos, los escrúpulos de cada quien, pero sobre todo, la destreza. Curiosamente es una de las posiciones mas conocidas, con un buen numero de variaciones posibles y a la que menos se le dedica aprendizaje. Alguna vez leí en una revista de chicas, una Cosmopolitan o algo así que no resultaba muy erótico el que un hombre se pusiera encima de una mujer durante el 69 porque desde su perspectiva era como “ver descender una nave espacial con una sonda horrible sobre su cara” para después no poder respirar por tener un poco obstruidas las vias respiratorias, mientras que para los hombres, en caso de estar debajo, el doblez del cuello para alcanzar la vagina podía llegar a ser incomodo, lo mismo para la lengua que se cansa rápidamente, así que recomendaba hacerlo con ambas personas acostadas de lado lo cual permite realizarlo por un buen tiempo sin fatigarse y de manera mas… profunda.

Las revistas de chicas no solo hablan acerca del mejor color de la temporada y de dietas.

Ahora, algo que regularmente se le olvida a la gente es que dado que se va a tener la nariz así como a 5 centimetros un trasero ajeno (o la lengua adentro, también dependiendo de los gustos de cada quien) vendría siendo adecuado un mucho de higiene previa en la zona. Habrá quien diga que eso le quita lo espontáneo al asunto, pero nada mata mas la pasión que un leve tufo a caca, así que porque no.

Por otro lado, en serio, la gente no entiende que hay que aprender a hacer sexo oral, nadie anda en bicicleta sin caer de boca un par de veces. La cosa tiene su gracia haciéndolo uno a la vez, agregarle el factor de distracción (que si se hace bien es una excelente distracción) lleva que todavía menos concentración se tenga en el asunto, lo cual es una lastima porque cada que falla un 69 por falta de pericia, un ángel pierde sus alas. Dedicarle un tiempo a leer al respecto, platicar con la pareja ya sea formal o no (si, ¿que tiene?) de que les gusta, como les gusta y que no funciona, experimentarle, hace maravillas de esas que saben a gloria (que ya les he contado que Gloria sabe muy bien), pero sobre todo practicar, practicar y practicar un poco mas. La base del éxito es la educación. Ya después pueden agregar artilugios, aceites o si lo desean decorarse los genitales mutuamente, lo que sea que les prenda el garrero.

Con esto cumplo con mi obligación a la patria, deseándoles mucha suerte y recordándoles que si se sienten aventureros, se pueden aventar el sesenta y nueve de pie, pero eso ya cuando tengan bien afianzadas otras habilidades junto con una excelente condición física.

Seria una pena que a alguien le arrancaran el pene de una mordida por no poder sostener a su novia.

“Tradición milenaria”.

Día 68.

Fin de semana largo, con poco descanso y bastante fiesta ligera, pero constante. Se me ha solicitado escriba acerca de un partido de fútbol al que asistí en calidad de espectador que se sabe el nombre de tres jugadores y desconoce la economía de los boletos del estadio. La neta no traigo ganas de hacer eso, pero creo que es necesario antes que lo olvide.

Me regalaron boletos de platea, que para mi es lo mismo que si me dicen que si prefiero caviar ossetra iraní o huevos de pescado: desconozco la diferencia, pero mejor pido una torta de carnitas. Estoy acostumbrado a ir a zona general, es más, las únicas razones por la que voy al estadio es porque me gané los boletos en internet o porque son al dos por uno contra un equipo de poca monta, así que cuando recibí los boletos, lo que pensé inmediatamente fue “cerveza en el estadio y gritarle a los jugadores”. Oh, pero estaba por recibir una lección importante de vida.

Realmente ver un partido desde platea es muy diferente (en mi caso decir “ver” es solo un decir, no puse demasiada atención al juego) desde que llegas a tu lugar asignado que contrariamente a lo que pensaba puedes sentarte donde sea mientras no lleguen sus legítimos dueños, los baños están limpios, puedes meter tus propios alimentos y bebidas, se tiene una vista digna de un coliseo, pero sobre todo, las reglas sociales son diferentes. A diferencia de la zona general, la seguridad es laxa, los policías te tratan con deferencia, nadie grita todo el tiempo, cada quien trae su fiesta de manera tranquila, mas parecido restaurant familiar que un estadio de fútbol. No tardé mucho en darme cuenta que el costo dos veces y medio mayor que el de un boleto general, no da derecho solo a una mejor vista en un lugar a la sombra. No, lo que dá es status o mejor dicho, una barrera literal entre los de arriba y los de abajo, que provoca que la gente se comporte “a la altura” de su posición.

Hace unos meses hice el sacrificio de comprar un boleto VIP para un festival de metal, que valía el triple que los boletos normales, el gasto mas alto que he hecho por un concierto, pero tomé en cuenta que la duración del festival seria de doce horas y que siempre termino queriéndome salir a la mitad del evento por el cansancio de estar parado, empujándome por tener un lugar, regularmente solo teniendo asfalto donde sentarme, por lo que comprar un boleto que ofrecía silloncitos donde descansar mientras tocaba alguna banda que no me interesara, me parecía una inversión arriesgada pero que al menos debía intentar, sobre todo porque estaba por quedarme sin empleo y quería disfrutar el dinero mientras lo tuviera. Lo que conseguí fue algo bastante diferente a lo que esperaba. Como parte de los derechos del boleto, venia acceso directo a una zona en primera fila, pero estaba seguro que los asistentes se amontonarían al frente como siempre sucede por lo que llegar seria luchar contra una marea humana, sudorosa y ebria, pero no, todo lo contrario, llegar al frente implicaba pedir permiso, moverse con calma con bastante espacio entre gente emocionada pero relajada y en menos de medio minuto estaba enfrente del escenario junto con otros asistentes con boleto VIP mientras en las demas zonas la gente luchaba por conseguir un lugar desde donde medio ver mientras orinaban en vasos de cerveza para no perder el lugar, cosa que ninguno de los de mi zona tenia necesidad de hacer, igualmente los silloncitos eran una maravilla donde podías tomar una siesta (lo cual hice) pues estaban posicionados en la parte lateral de tal manera que el sonido no llegaba con mucha fuerza.

Ciertamente lo que uno paga es la comodidad.

Claro, cuando se separan a la gente en clases sociales siempre surgen problemas, en el caso de el concierto, como tenía bebidas ilimitadas, la gente de las otras secciones se arremolinaban en la valla colindante pidiendo cerveza y si no se las dabas te mentaban la madre. También aventaban los vasos llenos de orina justo al frente, osea, a donde me encontraba, consta decir que al menos tres veces me empaparon, por lo que opté por darme un baño vaquero con el agua de la hielera del puesto de cervezas a las 10 de la noche. Muy yogi el asunto.  Hoy en el estadio, mientras veia a las personas que se encontraban en la sección de general, hacia comentarios despotas con mis amigos acerca de estar arriba mientras ellos se encontraban abajo. Eran solo bromas, pero en el fondo, creo que subyace la verdad de que el pequeño poder o la falta de este separa mas a la gente que todas las paredes del mundo. Hubo una pequeña pelea entre aficionados a unos cuantos metros de donde estaba, y sin embargo la policía no sacó a ninguno de los rijosos, los separaron para después dejarlos regresar a sus asientos como si nada, cosa que en la zona general les hubiera ganado a ambos una torcida de brazo por parte de un granadero mientras los conducen derechito a la salida. Las reglas cambian de maneras poco sutiles dependiendo de donde te encuentres, lo quieras o no, todo se reduce a la economía.

Me suena a algo por lo que yo también aventaría un vaso de orina.

“Haga el favor de retirarse, no hemos sido presentados formalmente”.

Día 67.

Dado que no quiero escribir mañana porque tengo cosas que hacer, que quiero disfrutar de mi latte machiatto con caramelo (así o mas joto) sin culpa de no escribir, que voy a amanecer levemente crudo y que hay tela de donde cortar para continuar hablando de la bandera, vamos a escribir desde hoy.

Se que todo mundo lo sabe porque su vida gira alrededor de lo que hago, pero solo para refrescarles la memoria, en la primaria fui el abanderado en sexto de primaria; honor conferido al alumno con el mejor promedio de la escuela, o sea al mocoso que los maestros pasaban al frente a recitar una poesía, agarrar un banderín y exhibirlo como “el orgullo de nuestra escuela” mientras los alumnos le mentaban la madre por lo bajo y esperaban que regresara al salón para zapearlo. Se contaba con dos banderas: la de todos los lunes que era de tamaño normal amarrada a un palo igual que los de escoba, y la de que se sacaba solo en ocasiones solemnes, tales como el 16 de septiembre, que era de tela de mejor calidad, brillante, con un mástil metálico dorado con el escudo nacional en la punta, también de metal, diseñada para impresionar, lo cual logró en mi desde la primera vez que la vi en segundo de primaria y que nunca creí cargar, por lo que me sentí realmente honrado cuando se me pidío hacerlo. Lamentablemente era flaco como perro parado a los 11 años, por lo que estuve a punto de tirarla el día que la recibí en el cambio de escolta de la generación que salia pues como todo artilugio ceremonial era muy pesada, así que solo me permitieron cargarla una vez. En sí era una labor ingrata: todos los lunes tenia que ir con traje, zapatos formales que apretaban como el demonio y se calentaban horrible mientras permanecía inmóvil con el sol de las nueve de la mañana de frente durante el acto a la bandera, agregándole a ello que ya padecía desde un año antes de fotosensibilidad en los ojos, la combinación resultaba ganadora. Ah, durante el resto del día tenia que traer el atuendo, lo que evitaba que jugara durante el recreo con mis amigos. Al menos tenia una escolta de puras niñas de no malos bigotes mas altas que yo a mi alrededor, una de las cuales me gritaba ordenes. Creo que eso explica varias cosas.

Recuerdo que durante la ceremonia de entrega nos tocó prestar juramento ante la directora de la escuela, al parecer este es el protocolo para todo cambio de escolta:

Directora -“Ciudadanos: Vengo en nombre de México, a encomendar a vuestro patriotismo, esta bandera que simboliza su independencia, su honor, sus instituciones y la integridad de su territorio. ¿Protestáis honrarla y defenderla con lealtad y constancia?”.

Escolta -“Sí, protesto”.

Directora- “Al concederos el honor de ponerla en vuestras manos, la Patria confía en que, como buenos y leales mexicanos, sabréis cumplir vuestra protesta”.

Una cosa es saludar la bandera desde las filas mientras pasa y se escucha una grabación de una marcha militar, otra muy diferente pasearla frente a toda la escuela, tener que soplarse sin chistar con la mirada constante de los maestros, las efemerides mal aprendidas por los niños de cuarto “B”.

Eso si.

En cuanto llegaba el momento de el himno nacional, era el único en toda la primaria que no tenia que saludar, porque yo era quien cargaba el lábaro patrio con la mirada de 500 niños encima. En ese justo momento todo cobraba sentido y entendía que valía la pena el estar ahí lunes tras lunes con el orgullo de habérmelo ganado a pulso. Que puedo decir, cada uno aprende patriotismo de manera diferente.

Por un asunto ridículo (me caí de un caballo en el zoológico) me rompí el brazo un par de meses después, por lo que se tuve que abandonar la escolta, quedando en mi lugar un niño con el cual había competido la posición de abanderado desde un principio, al cual mi madre también le paso el traje “para que no gastara”, aunque no de muy buena gana. Por mi encantado de el asunto de no volver a tener que cargar la bandera, sobre todo para aprovechar mis recreos, que puedo decir, el hedonismo ante todo, aún con el brazo roto, aunque fingía estar muy afligido. Volví al lugar de espectador con mi grupo, desde donde cada acto a la bandera me veía el niño que me sustituía con una mueca similar a la de un tipo que me dijera actualmente “mira, ando con tu exvieja”, a lo que yo con la mirada le respodia “disfrutala: te la deje bien caladita”.

Así es el amor a la patria.

“La mejor bandera que ha tenido México, solo le falta un pentagrama”.

Día 66.

Con dientes nuevos, por lo que será un escrito sin bebidas calientes. Mis felicitaciones a mi dentista tanto por su trabajo, como por su actitud de trabajar bien sin hacer fanfarrias y decir las cosas como van. Hoy es día de la bandera, así que hagamos las cosas fáciles.

Se levanta en el mástil mi bandera. Como un sol entre céfiros y trinos muy adentro en el templo de mi veneración, oigo y siento contento latir mi corazón. Es mi bandera, la enseña nacional, son estas notas su cántico marcial. Desde niños sabremos venerarla y también por su amor, vivir.

Todo mundo se la sabe a medias, le cambia una frase por otra o nada mas la masculla, pero hay un cambio muy interesante que es oficial: originalmente la última palabra era “morir”. A mi me tocó todavía en la primaria cantarla así, y a mis tiernos ocho o nueve años ya me cuestionaba el porqué demonios tenia que dar la vida por un pedazo de tela de tres colores. Bueno, es muy sencillo, el toque de bandera, como se llama esa canción, es creada en una época en donde el civismo venia mezclado con el militarismo. La mayoría de la gente no cae en cuenta que hace unos 50 años el servicio militar no era barrer calles o enseñar a cholos tumbetes a leer en colonias de poca monta para conseguir una cartilla que permitiera entrar a los bares, no, era entrenamiento básico en armas y combate para el día que se desatara una guerra fuera llamado a las armas (al menos los hombres) a rifarse en el frente de batalla… y uno no va a la guerra sin haberse despedido de sus seres queridos. Se supone que nuevamente se esta haciendo, pero ya no es tan importante como antes liberar la cartilla militar.

También está el juramento a la bandera, que ese sí se lo sabe todo mundo de memoria en sonido estereo con el brazo derecho extendido.

Bandera de México, legado de nuestros heroes, simbolo de la unidad de nuestros padres y de nuestros hermanos. Te prometemos, ser siempre fieles a los principios de libertad y de justicia que hacen de nuestra patria la nación independiente, humana y generosa a la que entregamos nuestra existencia.

Bueno, aquí uno jura entregar la existencia, como Juan Escutia. Historia sujeta a un numero pequeño de interpretaciones, todas divertidas: que si se aventó por defender la bandera, que si se tropezó, que si lo aventaron o que si todo fue inventado. Un héroe solo es tan grande como su leyenda, por eso se nos enseña la que tiene mas acción: El cadete Escutia defiende la torre de la bandera de el ejercito estadounidense, solo contra el mundo, cae herido, así que en un último acto heroico, antes que el enemigo tome el lábaro patrio, se envuelve en el y se lanza al vacio.

Si eso no merece una canción metalera y una estampita de monografía, no se qué.

Las banderas originalmente eran estandartes utilizados para identificar la posición de los ejércitos en el campo de batalla, no fuera que se confundieran y mataran a su propia gente, por lo mismo se crearon los uniformes. Con el tiempo se convirtieron en símbolos de una nación, religión, empresa, creencia, ideología, en fin, un símbolo para darle una identidad a la gente adherida a ella por convicción o geografía. Los elementos que la componen deben de tener un significado, aunque este no siempre es claro. La nuestra por ejemplo, simbolizaba originalmente con sus colores independencia de España (a medias), religión católica y unión con los europeos, pero como ya he mencionado, Juarez no era muy adepto a la iglesia por lo hizo cambios, con lo que se mantuvieron los mismos verde, blanco y rojo, pero significando esperanza, unidad y la sangre de los héroes nacionales. ¿Ya había mencionado que bomberito Juarez era la personificación del metal? Solo le faltaba mover la mata, pero su cabello era tan heavy como él.

Guerra, guerra sin tregua al que intente de la patria manchar los blasones!¡guerra, guerra! los patrios pendones en las olas de sangre empapad.

Parte del himno nacional que nadie se sabe, en donde se advierte no meterse con los escudos nacionales o va a correr mucha hemoglobina. El blasón principal claro, es el escudo nacional, el de el águila sobre un nopal devorando una serpiente, o si lo ponen al revés, de la una rana mirando televisión. El qué significa es un santo embrollo del que cada quien saca para su cosecha: por un lado, si, existe la leyenda de Tenochititlan, pero, depende de a quien le preguntes, te dirán que es correcta, que no llevaba serpiente o que es falsa. Hace tiempo me explicaron que resultaba “curioso” que la leyenda tuviera un águila, símbolo de poder bastante utilizado en Europa, después leí que en realidad es un carancho norteño, ave bastante bonita por cierto con un nombre horrible y que la serpiente no aparece en el mito original, mito por cierto que los indigenistas traducen como un merequetengue hippie de esos que les encantan. Tambien cuenta con una rama de laurel y otra en encino, que deben representar triunfo y fortaleza, por cierto especies que no son nativas de México, pues el laurel es tradición italiana del triunfo romano que a su vez sigue utilizándose entre los católicos y el encino es puramente español. Las tunas que estoy seguro las pusieron como elementos decorativos y después alguien dijo que representa el corazón… en fin, si algo simboliza el escudo nacional es nuestra imposibilidad de ponernos de acuerdo y parchar la historia a conveniencia.

De todos modos es mas romántico morir por la patria.

“Juan Escutia en plena apoteosis vexilológica.”

Día 65.

Mas temprano, procurando que sea la nueva costumbre. Ya desayunado lo cual es muy raro, pocas horas de sueño.Té verde con miel, al mas puro estilo ingles. Atari Teenage Riot anuncia fecha en México, 14 años de espera. El mundo es maravilloso, hace viento, necesito una nueva cometa. Escribamos.

Hace rato, antes de iniciar a escribir, me dí cuenta que ya es una parte mecánica enfrentarme a la hoja en blanco. Ciertamente esta no es una página en el sentido físico de la palabra, tampoco es blanca pues tengo al menos dos docenas de opciones alrededor de ella que van desde corregir un error ortográfico hasta hacerla hacerla lo mas posible a una autentica pagina en blanco, desapareciendo el resto de las opciones. Esta ultima es una opción que acabo de descubrir y ciertamente me llena de un miedo primigenio. Sin embargo la utilizaré por hoy, pues tengo la ventaja que con solo mover mi mano puedo volver a mi capullo habitual. Este miedo supongo que es algo que nunca va a desaparecer por completo, de esos que si un día llega a ocurrir, será hora de preocuparse por haber perdido la poca razón que tenga o de dejar de escribir. Por hoy, estoy a gusto porque acomode mi mañana de tal manera que sentarme a escribir fue algo tan básico como despertar, que no levantarse. Habitualmente, como lo he comentado antes, tengo varios temas en la cabeza de los cuales escribir, más eso no garantiza nada: puedo sentarme por una hora o dos sin agregar una letra, pues una cosa es querer algo mientras otra muy diferente es saber como conseguirlo. Hoy ya no fue así. Claro, admito que cuando estoy cansado escribir me resulta facilísimo, como si todo lo demás se bloqueara y mi cerebro se descargara en el papel electrónico en un estado semi-zombie en reversa que busca consumirse a sí mismo, pero esta mañana, mientras me miraba al espejo, dejó de preocuparme acerca de lo que iba a escribir.

Para nada eso cambia el hecho de no saber como escribirlo.

Por ejemplo, tenia pensado escribir este post a partir de una frase ajena que ha quedado guardada desde hace un par de años de manera malograda, pero me dí cuenta que si lo hacia, en unos meses (si, meses) el momento adecuado para soltarla durante su aniversario, ya no lo podría hacer, la habría vuelto a malograr, lo cual seria una verdadera lastima, pues si bien procuro cambiar de pensamiento a que cualquier momento es el mejor momento, la verdad es que también hay cosas que no deben ser desperdiciadas solo porque se pueden hacer. “Aventar perlas a los cerdos”, le llamaba uno de mis mejores maestros al soltar las cosas valiosas que se tienen a personas que no lo van a apreciar, creo que también aplica el hacerlo solo por no dejar pasar la oportunidad, como acostarse con alguien solo para masturbarse dentro de ella: resultará tan divertido como insatisfactorio al no haber una verdadera intención de estar ahí. Es tan parte de existir como de dejar de hacerlo, miles de maneras de perderse, miles de búsquedas infructuosas por no ser encontrado. Me alegra haber llegado al primer lugar que no conocía, siempre es mejor que llegar a donde ya se ha estado.

Y no debo de olvidar conseguir una cometa.

“Como un Cthulhu-salchipulpo-volador rosita”.