Día 95.

Con tenis verdes nuevos, un café dulce al atardecer, escuchando el vive latino en linea. Nada mal la transmisión, lastima que ya pasó Astro, me hubiera gustado verlos.

¿Como saber cuando se ha tenido una borrachera exitosa? Cuando se despierta sin arrepentimientos.

En mi caso, traigo una cruda tolerable, de esas que solo requieren un poco descanso, quizá un par de aspirinas y cafeína, nada de que no pueda retener alimentos, que sienta que los pájaros son piedras, los susurros gritos, o sed interminable. El arte de saber beber (asunto que debería ser materia obligatoria durante la preparatoria) es un camino plagado de baches donde perder pie, algunas veces vale la pena caer por gusto, pero la mayor parte del tiempo es mejor esquivarlos. Cuando uno asume su labor como ebrio, también asume la carga que invariablemente va a acompañar el día siguiente, que no necesariamente se va a reflejar en malestar físico, sino en la realización que se ha cometido una estupidez mayúscula, como contar algo inapropiado, ponerse demasiado necio, golpear o despertar con alguien con quien en otro estado, no se hubiera siquiera pasado por la imaginación.

Y no se encuentra que decir.

Desconfío de la gente que afirma no tomar porque “no le gusta” o que ha decidido dejarlo por completo como si fuera una manda, una decisión tomada al calor de echarle la culpa a una actividad especifica de todo lo que le va mal en la vida, cuando la realidad es que la bebida lo único que hace es exponenciar lo que tenemos en el alma, sea esto bueno o malo. Igualmente desconfío de la gente que bebe cada fin de semana con la misma dedicación que no tiene para otras cosas que hace, el clásico que no tiene dinero para pagar la renta pero si comprar una botella, o en su defecto lograr que alguien más le invite de la suya. Entre todas las barbaridades que se le atribuyen a la civilización azteca, creo que la mas inhumana es sin lugar a dudas el tener que esperar hasta la vejez para poder disfrutar de los fermentos, so pena de muerte. ¿Para que le sirve a un anciano el alcohol en su faceta mas destructiva como aniquilador de recuerdos cuando no hay recuerdos alcohólicos que olvidar?

Parte de la buena educación al beber, es la moderación, pero no esa moderación mojigata de no beber por temor a hacer el ridículo, cancelando de inmediato el papel de macerador social que un par de alipuces entre pecho y espalda puedan brindar, o no, si se va a tomar con extraños no hay nada mejor que llevarla leve pero consistentemente, sabiendo que hay un punto limite en donde se pasa de tener un poco más de atrevimiento al comunicarse (sea la intención que sea) a convertirse en el tipo que cae mal porque acapara toda la atención o esta demasiado tomado como para servir mas que como estorbo. Otra parte de este aprendizaje, es saber que beber en exceso va a ocurrir en algún momento, lo importante es hacerlo en ocasiones especiales y con gente especial para uno. No hay peor castigo para el borracho maleducado que encontrarse solo porque la realidad es que no tiene alguien en quien confiar, así que se encuentra mostrándose frente a un auditorio que ni siquiera sabe como se llama, cuyo interés es completamente artificial, eso sin contar que simplemente puede ser abandonado en estado inconveniente sin un amigo que como mínimo le busque un taxi, por lo que tendrá que tomar el camino a casa acompañado de vaso semivacio del que ya no se antoja beber.

Hay que recordar que no hay excusas para beber solo, hasta los teporochos buscan a otros teporochos. Las penas no se ahogan en licor porque su densidad es menor a este, lo que hace siempre floten a la superficie. La cerveza se vende en paquetes por una razón, que es la contraria al porqué las botellas pequeñas tienen esa forma curva para que sea cómoda de llevar en el bolsillo interior de un saco, a manera de sustituto del corazón. Que también hay una trampa: si se tienen amigos solo para beber, lo que se tiene es un círculo de alcohólicos, no hay nada que consagrar ahí, embrutecerse por el gusto de hacerlo es un acto falso, fallido de entrada pues ya se ha es de antemano, no hay necesidad de enrarecerlo. La mejor lección que podría enseñarse es que si un día no se tiene con quien tomar…

Pues entonces no se toma.

“¿Alcohol, la muerte y el diablo? suena a un buen concierto”.

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Día 94.

Veo en linea un gol de Monarcas con lo que le lleva dos de ventaja al América y se que ya es hora de ponerme a escribir, pues ese partido ya termino. Realmente no tengo ganas de escribir hoy. Quizá porque es viernes en la noche por lo que debería de estas cenando, dándome un baño antes de salir, pero no escribí temprano hoy por estar posponiendolo. ¿La razón? Fiaca.

No es en sí que tenga floreja por escribir, sino desmotivación. Desde hace tres semanas, por distintos motivos, entre los que resaltan un poco de enfermedad mía y en la familia, compromisos previos, terminan algunos pendientes, aprovechar el viento y un montón de excusas mas, mi rutina de escribir temprano y hacer ejercicio por la tarde-noche se ha interrumpido, lo que me ha generado que esté cayendo en vicios viejos, como el dormir hasta muy tarde o desperdiciar mi tiempo en cosas sin importancia, al igual que visitar lugares con la mente que no llevan a ningún lado, solo estorban para avanzar. Hoy por la mañana fui a recoger mi credencial de elector nueva, cuando de repente, caí en cuenta que pude haberla recogido desde enero y que en semana y media ya no la podría recoger, simplemente por dejar pasar el tiempo.

Sin embargo, no hay ninguna razón para esto, o mejor dicho, ninguna razón fuerte.

¿Que me ocurrió entonces?

Simple, al haber un obstáculo seguido de otro, se rompió mi pequeña recién adquirida rutina, lo que provocó que atrasara las cosas tratando de estabilizarme en vez de dejar pasar el asunto y esforzarme por avanzar hacia donde estaba yendo. Por ejemplo, estaba escribiendo entradas largas, de mas de 1000 palabras, que después cambié a dos entradas al día de aproximadamente 600, para darme espacio de hacer otras cosas, pero lo que creé en vez de un colchón para cuando no tuviera tiempo, o cuando quisiera tomarme un descanso durante los fines de semana, generó que dejara de escribir por varios días y que cuando lo volvía a hacer, simplemente había perdido el ritmo de lo que estaba haciendo, lo que generó que varias de las ultimas entradas no me resulten satisfactorias en términos de calidad.

Desde hace varios años sigo a varios caricaturistas que dibujan su tira de manera diaria en internet, uno en especial, lo hace todas las noches después de las 11 o 12 de la noche, lo cual siempre me ha parecido extraño, pues no le toma mas de dos a tres horas hacer una tira, al mismo tiempo, afirma no tener otro trabajo con lo que podría justificarse que no produzca mas. Igualmente, leía la columna de German Dehesa, que si mal no recuerdo también llevaba el mismo ritmo, Armando Fuentes Aguirre hace lo propio, escribiendo diario, máximo con un día de antelación, estoy seguro que a muchos creadores hacen lo propio. Igualmente me parecía extraño, después de décadas de escritura, ¿porqué trabajar a ese ritmo? ¿porqué no simplemente dedicar un día o dos a escribir todas las columnas de la semana?

Creo que tiene que ver con el estancamiento.

En el momento en que se comienza a tomar un proyecto como algo mas que una disciplina comienzan los problemas. Personalmente soy una persona indisciplinada a la que le cuesta no acelerar o detener las actividades, siempre estoy rompiendo el ritmo de las cosas, con lo que ahora que generé una nueva rutina bien definida, puedo darme cuenta que al alterarla para avanzar mas rápido, lo que en realidad estoy haciendo es detenerla. No se trata de no hacer cambios, al contrario, comienzo a entender que mientras se mantiene un ritmo constante, las cosas simplemente suceden, como la filosofía zen de perfeccionar una actividad por muy improbable que parezca, como hacer figuras en la arena para borrarlas y volver a comenzar de nuevo, o tallar una pieza de madera hasta que quede perfecta, a sabiendas de antemano que eso nunca ocurrirá, pero lo que si va a ocurrir, es que los obstáculos desaparecen, pues se está demasiado ocupado en trabajar como para que estos tengan importancia. Todo esta en realizar el ritual, respirar un poco y si se ha perdido el camino, volver unos pasos atras. Un punto de restauración anterior, sin cargar con las cosas que no se realizaron.

Y al final de cuentas, la fiaca desaparece.

“Reflexionemos: Monarcas es el superlider, ergo, todo esta bien”.

Día 93.

De regreso al horario matutino, como Dios manda, recibiendo un paquete con un vicio atrasado por casi un año, por cierto, la aduana me abrió el empaque, primera vez que me sucede. Entiendo que se abran los paquetes de aquí al otro lado, pero ¿en reversa?, en fin, de todos modos espero otro con otra clase de vicio para la próxima semana. Mientras tanto alguien me observa mientras escribo y parece que juzga dúramente a través de sus ojos rojos como los de un conejo del infierno. Supongo que haga lo que haga lo voy a decepcionar,

Bueno, llega la primavera, tiempo de flores, aves cantantes, mariposas y abejitas, todas teniendo sexo promiscuo en perfecta armonía para hacer florecer los campos. Igualmente es temporada en que las chicas abandonan sus pesadas ropas invernales para transformase en diáfanas apariciones respirables e intoxicantes a simple vista con sus faldas cortas llameando al viento, los hombros descubiertos con strapless y una sonrisa al caminar que provoca taquicardias. Simplemente es una excelente estación, que solo es superada por el verano al que se le puede agregar una lluvia ligera o una excusa para encerrarse con una chica que no quiere que su falda se moje.

¿A que iba? Ah, si.

Me gusta la película de Vanilla Sky. Se que es un remake de Abre los ojos, pero la verdad, el acepto español tan pesado me hizo la mitad de la película indescifrable. El caso es que, me gusta la idea que maneja de “retrasar el placer”, darle un poco de tiempo a disfrutar la espera de las cosas, aunque se tengan a la mano, solo por el gusto de hacerlo, un poco de disfrute perverso en la negación de lo que se desea. Admito que en el pasado esto me ha traído algunos problemas, al retrasar demasiado las cosas, al igual que lo contrario también ha provocado que obtener algo resulte prematuro, provocando que simplemente se desperdicie un placer que podría haber sido extasiante, convirtiéndolo en algo burdo. Creo que la medida perfecta es la misma con la que se manejan los regalos debajo de un árbol de navidad: están ahí, a la vista, en sus envolturas brillantes, sabes que te pertenecen aunque no sabes lo que hay debajo pero debes esperar a una mañana ya dictada para abrirlos. Bueno, para este ultimo año del mundo, las cosas cambian un poco, en realidad, se exponencian. Hay muchos placeres diferentes que he elegido, algunos sencillos, otros complicados y un par de ellos decidídamente extraños que procuraré ir cumpliéndome tranquilamente con la misma presteza con la que se come un tazón de uvas: una a una, tomándolas al ritmo que quiera y saboreándolas con una pequeña agonía hedonista, pero eso sí, constantemente.

El invierno no fue tan largo ni tan frío como me hubiera gustado, pero me alegra que se haya terminado, sobre todo porque decidí terminarlo por adelantado pues me he dado cuenta que el mejor tiempo para tomar decisiones arrebatadas es justo cuando se antoja hacerlas, como si un interruptor simplemente se encendiera en algún lugar y antes de tener tiempo de ponerse a pensar que va a ocurrir después o si sera buena o mala idea, simplemente hacerlo. Ya habrá tiempo para no pensar en las consecuencias, pues estas ya estarán ocurriendo, lo mas probable es que estas sean buenas, y las que no…

Que mejor que aceptarlas con una sonrisa.

“Tomar decisiones, vivir con las consecuencias”.

 

 

Día 92.

Primer día de primavera, a pesar que según los servicios astronómicos reportan que inició antier. Natalicio de Benito Juarez, desfiles de niños de kinder vestidos de flores, abejas, animales de granja y sus padres pitando sus automóviles detras de ellos. Por mi parte, la recibo con música hindú que no estoy seguro de donde salió pero que no esta nada mal, creo que es de un película de Bollywood, a ver si un día de estos me la reviento para poder decir que solo veo cine asiático del que no llega aquí.

Con esto queda terminada el primer cuarto del juego del fin del mundo, faltan solo tres estaciones antes de la evaporación. Creo que han visto que hay un contador al lado de los posts, que marca que faltan 9 meses, que mañana va a cambiar a 8. Su significado ya lo saben, pero no el porqué el titulo. Bueno, el cuerpo humano esta compuesto de un 55 a un 75% de agua, cuyo nombre científico al parecer produce discusiones que no le sirven absolutamente a nadie, pero, que hidroxido de hidrogeno es el nombre correcto de acuerdo a una doctora del Politecnico Nacional (solo la mejor información para mis lectores, por cierto, muy guapa la doctora), así que calculo que cuando llegue el final, sera tan rápida y sórdida que en vez de escurrirnos como lo hacemos normalmente, nos evaporaremos. Llegando el tiempo de calor esto es algo que nos ocurre con mayor frecuencia, pero rara vez tan fuerte como para desaparecernos: se requiere una fuente muy fuerte para llevarnos.

De un tiempo para acá me ha fascinado la idea de que somos organismos que en términos prácticos somos mas líquidos que solidos, atrapando agua en diferentes estructuras a lo largo del cuerpo, desde las células mas pequeñas hasta los órganos mas avanzados formando cantaros, conductos, acueductos, vejigas, pequeñas norias, donde se acumulan líquidos complejos, caldos químicos, que en su parte mas básica se reducen a darle movimiento a un envase, un saco de piel viva a manera de un globo de agua organizado para no parecerlo. Cada persona que miramos, cada palabra que escuchamos, proviene de un globo igual a uno, formamos sociedades enteras que si seres extraterrestres completamente ajenos a nosotros nos miraran, posiblemente se sorprenderían al ver corrientes enteras deambulando, formando por gotas con una especie de animación propia, casi como si tuvieran importancia antes de volverse nubes y caer de nuevo a los mares.

Me llama la atención que a pesar de que nos sabemos agua, que necesitamos estar reponiéndola constantemente para mantener nuestra conformación actual, seguimos buscando explicaciones sin sentido para no serlo, negando nuestra naturaleza de que cuando se mezclan aguas de diferentes fuentes, es muy complicado de predecir como van a interactuar, en realidad es casi imposible definir como se van a mezclar en tiempo real, de lo único que se tiene certeza es que terminaran por asentarse en la forma del envase en el que terminaron, así como que invariablemente va a llegar el momento en que tenga que volver a fluir. Creo que detrás de eso hay algo de lo que viene siendo la comunión con el todo, mas soy demasiado joven para preocuparme seriamente por asuntos así, supongo que en el momento en que llegue a una conclusión seré lo suficientemente listo para darme cuenta que lo que importa son los sonidos que realizamos en vez de la forma que adquirimos.

Nada mas diferente que dos gotas de agua.

“¿Y, de que sabor son tus liquidos?”.

Día 91.

Escribiendo de noche pues me pasé la tarde volando un papalote de dos lineas aprovechado los fuertes vientos. Después de casi un mes de intentar y esperar condiciones atmosféricas adecuada,s ya le voy agarrando a como funciona el asunto: es como tratar de domar un potro salvaje con tendencias suicidas. Por lo menos ya logré hacer un par de piruetas antes que se rompiera una de las partes, afortunadamente tengo repuestos, a sabiendas que de tanto impacto se iban romper piezas.

Pero, lo que quieren leer es sobre la mañana.

¿Donde me agarro el temblor?

En mi cama, dormido, me acosté muy tarde ayer deshaciendo entuertos, al parecer el movimiento lo que me despertó, pues cuando prendí la computadora para comenzar a escribir, todo mundo estaba hablando de que estaba mareado, me mandaron mensajes preguntado como estaba (agradezco su preocupación, lamento no haber compartido su tensión) y al parecer las lineas telefónicas estaban saturadas, por lo que mejor me puse a hacer otras cosas. Hace poco hubo otro movimiento telúrico, que también me perdí pues iba conduciendo, es mas, la gente en otros vehículos si lo sintieron porque recuerdo la cara de espanto de un señor al que le estaba pitando para que me diera pase, pues obstruía la única vía de acceso a mi colonia.

Curiosamente en esta ocasión el pánico termino rápido, creo que mucho tiene que ver la interconectividad en que vivimos, pues ahora es fácil enterarse de las cosas, saber como está la gente que nos importa en pocos minutos e igualmente quitarnos la curiosidad malsana de si se cayeron edificios con gente adentro o no. Hace pocos años me enteré de la muerte de una chica que en el terremoto de L’Aquila en Italia, a quien conocí brevemente y a quien tengo como contacto en facebook. A la fecha en su perfil aparecen regularmente saludos, mensajes de amigos suyos que la extrañan, como una suerte de mausoleo virtual lleno de flores que nunca han existido. La tecnología también tiene un aspecto mórbido, no estoy seguro de querer ser recordado así, pero supongo que le sirve a quienes se quedan, no lo se.

Creo que la muerte por un terremoto es una de las cosas mas democráticas que pueden existir, he igualmente, a veces me pregunto que dice de nosotros como genero humano el que con toda la información que poseemos actualmente para saber que zonas son especialmente peligrosas, aún así se multiplica la población como en Tokyo, San Francisco, la Ciudad de México, Seattle, Manila, con sus millones de almas y las que van llegando. El peor terremoto en términos de vidas humanas ocurrió en 1556 en China, en la provincia de Shaanxi, donde fallecieron mas de 830,000 personas, a causa de que en esa época la gente vivía principalmente en casas fabricadas de arena suave llamadas yaodong,escarbadas en el piso o en las paredes de las montañas, como cavernas, que al momento del terremoto estas simplemente se deshicieron encima de sus pobladores. Claro que las técnicas de construcción desde entonces han mejorado muchísimo, se construyen edificaciones pensando justamente en los movimientos telúricos, se tienen planes de emergencia, pero a final de cuentas eso no garantiza mas que se necesita un movimiento muy fuerte para que se caigan. Por cierto, el terremoto de Shaanxi fue de 7.9 aproximadamente, no muy lejano del que se vivió hoy. ¿Quizá entonces la humanidad es mas lista de lo que le doy crédito para aprender de sus errores?

Vamos a suponer que si, pero de todos modos a la próxima prometo poner mas atención cuando sienta que se mueva el piso.

 

“Aunque se siguen habitando los yaodong”.

Día 90.

Mediodía con ventisca en el mercado de abastos, escribiendo desde el auto, esperando a que surtan un par de pedidos para la casa.

Desde la primera vez que vine a este lugar encontré una extraña fascinación con la manera en que se desarrollan las cosas aquí. A diferencia de los mercados populares que se encuentran distribuidos y que se repiten en todas las ciudades (donde siempre se encuentran cadaveres de vacas, puercos, pollos, colgados de ganchos, mutilados en pedazos, paredes blancas recubiertas con loza para baño blanca con sangre coagulada, que, a pesar de que siempre se están lavando, nunca dejan de llevar un olor a vísceras desinfectadas), el mercado de abastos es un lugar mas parecido un puerto llena de movimientos de trailers, cajas llenas de frutas y verduras con gente haciendo negocios al amanecer. A la hora en que habitualmente vengo, la actividad del lugar se ha reducido a ver a los comerciantes esperando por clientes nuevos, mientras platican, juegan cartas o arreglan los detalles de sus respectivos negocios, pues todo ocurrió un par de horas antes, desde la llegada de los camiones, a ver dueños de restaurantes, vendedores al menudeo y hasta al ejercito venir a surtirse de alimentos, plásticos, abarrotes entre muchos otros pequeños satisfactores.

Físicamente, el mercado está conformado como una colonia con calles muy anchas que cada vez cambian de configuración, pues siempre hay cajas de trailers estacionadas en algún lugar, a veces obstruyendo parcialmente la circulación. Las casas aquí son bodegas de diferentes tamaños muchas de ellas tienen habitaciones en un segundo piso o al fondo con habitaciones para dormir, cocinas, baños, aunque casi nadie vive aquí. La mayoría de los dueños de estos locales son distribuidores directos o productores que viven fuera de la ciudad, con horarios de manicomio, pues trabajan algunos desde las cuatro de la madrugada hasta las cuatro de la tarde, algunos de ellos no tienen días de descanso mas que en días festivos en que la gente no compra, como navidad o día de muertos. A pesar de hoy sigue siendo puente, la actividad es constante de carga y descarga, aunque no hay tanta clientela. Tengo un amigo dueño, de una bodega en algún lugar de este laberinto, que me comenta que los pobladores rara vez tienen vida social y que su platica se ha reducido a cuanto cargamento traen, cuanto vendieron, cuando deben pagar, una y otra vez, pues su ritmo de vida es tan absorbente que familia, amigos, trabajo, se fusionan en una sola, dejando poco espacio para cualquier otra actividad. De una manera extraña que nunca he podido definir, me gusta el lugar y su dinámica, quizá porque no pertenezco aquí, pero el ver tanta gente trabajando, cambiando dinero de mano en mano con una actividad tan fuerte que tiene resultados tangibles se me antoja muy gratificante.

Además que los precios son mas bajos, si sabes como buscar.

Hay también una iglesia, un banco de alimentos, edificios administrativos, pero no hay servicios médicos, lo cual me parece extraño en un lugar donde los accidentes pueden ocurrir frecuentemente al trabajar tanta gente cerca una de otra con toneladas móviles de producto. Por cierto una vez me atropellaron aquí: un trailer se aventó de reversa golpeando mi auto y arrastrándolo hacia una camioneta, conmigo enmedio mientras subía mandarinas a la cajuela. Estuve cerca de que me mutilaran una pierna si no es porque la dueña de la camioneta se dio cuenta de lo que pasaba, rápidamente subió a su automóvil y quito el freno de mano, con lo que se liberó la presión, llevándome solo un moretón.

De otra forma, se hubiera parecido a cualquier otro mercado.

“Lleveselo también en cajones”.

Día 89.

Domingo de puente, que sigo sin entender la lógica del asunto, porque aparte del puente, el 21 de marzo de todos modos medio mundo se toma el día. Tomando café con galletas antes de comer, de esas cosas que se supone quitan el hambre.

Lo crean o no, todavía queda algo importante para esta trilogía de los Idus de Marzo. Específicamente que es el 75 aniversario de la muerte de un escritor cuya fecha de fallecimiento es mas importante que su nacimiento, pues toda su vida se la pasó escribiendo horrores con extrañas consecuencias, personaje por cierto a quien hace poco mencioné.

Howard Phillip Lovecraft.

¿Pero qué tiene que ver con el fin del mundo, la alineación de los planetas y el post de ayer?

Casi todo.

Lovecraft en sus escritos menciona criaturas celestes colosales, que habitan en universos imposiblemente lejanos, amos de todo lo que existe, llenos de una inteligencia maligna pero infinitamente idiota, que crearon la vida en la tierra como un experimento a partir de sus sirvientes en otros mundos, tales como Yuggoth, que si mal no recuerdo Lovecraft lo identifica como Plutón, una de las colonias mas alejadas de las civilizaciones adoradoras de los antiguos. La misión de estos dioses antiguos nunca es claro, pues realmente no ven a la humanidad mas que como una mota de polvo, sin embargo planean destruirla, quizá por el gusto de hacerlo, dejando pistas para ser llamados por seres humanos pertenecientes a cultos, cuando la estrellas se encuentren en la posición correcta. Mientras tanto, como buenos seres cósmicos de naturaleza indecible se dedican a… dormir. O a morir, realmente les es indiferente la diferencia.

¿De donde saca un autor ideas tan extrañas? bueno, por un lado Lovecraft estaba un poco dañado (un mucho), pero también en que tenia afición por mirar al cielo, dándose cuenta que la inmensidad del universo puede existir de todo, más el decidió que lo que reinaba en esa oscuridad sin limites son horrores de pesadilla, de esos que nacen de la soledad, la fiebre y el miedo al exterior. Si de algo se convirtió en maestro, fue en destilar el temor a lo desconocido, asunto que por cierto, es algo con lo que próximamente seremos inmisericordemente bombadeados entre mas se vaya acercando diciembre, por profecías apocalípticas sin sentido. Entre tantas falsedades, es que habrá una alineación planetaria, cosa que ocurrió hace mas de 10 años, no se va a repetir este año y que por cierto, se vió bonito nada más; igualmente se maneja el paso de Nemesis, una estrella teórica gemela al Sol, que pasará cerca de nosotros, como si fuera un cometa, quemándonos; la colisión con Niburú, un cuerpo celeste enorme que le anunciaron a una mujer estadounidense unos extraterrestres por medio de un implante en su cerebro; y una que ya había mencionado de un agujero negro enorme que nos va a tragar.

Viendolas bien, estas teorías de destrucción del mundo por culpa del espacio son aburridas. Lovecraft al menos se toma la molestia de ser mas especifico, como por ejemplo que Azathoth, el señor de todas las cosas, que habita en el núcleo del universo y que es arrullado por monótonos tambores y flautas tocadas por manos indecibles, despierte de su arrullo, destruyendo todo lo conocido; o que Chutlhu, dios enorme, con tentaculos por rostro, alas y sin un ápice de piedad, se levante de su sueño eterno debajo de océano atlántico en la sumergida R’lyeh por acción de la alineación de los astros y el llamado de sus seguidores a que camine por la tierra a devorarlo todo, entonando Ph’nglui mglw’nafh Cthulhu R’lyeh wgah’nagl fhtagn. Si todavia viviera Lovecraft (claro posiblemente lo hace como espectro dentro de los ángulos imposibles de matemáticas no-euclidianas) tendría algo mas interesante para narrar de como vamos a ser destruidos en una no-muerte en este 2012, en vez de un aburrido meteorito que choca contra la tierra: quizá como que nuestros cerebros sean secuestrados por entidades crustáceas con alas, metidos en jarras y llevados a mundos insospechados para servir de esclavos por la eternidad.

¿A quien no le gustaría un destino así?

“Un aperitivo para que no inicie con el estómago vacio !oh loa al gran, Cthulhu! “.