Día 123.

Bonito numero, no sé porque me recuerda a una bandera. Traigo un atraso de un post, que con este termino por regular con lo que ya puedo continuar (por fin) con varias escritos que tengo a medias y que debieron de ser entregados… hace como tres semanas. Ya entiendo porqué se dice que los escritores no respetan fechas de entrega.

Continuando…

Me quedé en la estupidez humana. Definamos eso.

La estupidez es la falta de inteligencia, habilidad, sentido común o razonamiento.

Otro de los escenarios que hasta hace pocos años se encontraba de moda es que deberíamos ser mas como Cuba. Un pueblo orgulloso, donde el socialismo ha hecho la vida justa para todos, todo mundo tiene seguridad social, trabajo, beben ron y no le tienen miedo a Estados Unidos. Claro, bajo ese escenario propio de los años sesenta, se obvia que la gente carece de comodidades, libertad de expresión y que el turismo sexual hasta hace pocos años tenia la leyenda de ser tan económico como intercambiar pantalones de mezclilla o estuches de maquillaje por sexo, exageraciones, claro. Al igual que todos lados el costo es en dinero, poco mas de 40 dolares la noche. Si tomamos en cuenta que el salario anda en 15 dolares mensuales, la perspectiva se vuelve extraña.

Pero ya no esta de moda ser como Cuba.

Lo que ahora está de moda es creer cualquier cosa que aparezca en las redes sociales donde se demuestra que cualquier país se encuentra bien menos nosotros, lo que demuestra que el gobierno esta mal, es invisible y debe ser derrotado.

Pero no por una revolución, eso ya también pasó de moda hace dos años durante el bicentenario.

La manera es a través de… ¿el voto?

¿En serio?

Siempre ha habido manipulación, promesas de campaña que no van a ser cumplidas y propaganda (funcionalmente algo negativo), pero afortunadamente antes no eran nuestros amigos o conocidos quienes se encargaban de la propagación de la desinformación con el mismo celo con el que detestan a quien no lleva su misma agenda.

Casi como evangelistas.

Rudyard Kipling escribió acerca de los Bandar-log una tribu de monos que cuyo discurso era:

“Somos grandes. Somos libres. Somos maravillosos !Somos las personas mas maravillosas en toda la selva! Todos así lo decimos, por lo que debe ser cierto”.

Eran un grupo muy bien organizado, que repetía lo que otros animales decían, planeaban grandes proyectos para conquistar la selva, pero, cuando caía una rama o hasta una hoja de los arboles, se distraían y olvidaban que demonios estaban haciendo. Eso si, seguían diciendo que eran los mejores de la selva.

Monos terriblemente estúpidos.

¿Cual fue su destino? Pues los demás animales los despreciaban, así que simplemente los ignoraban, continuando con su vida. Mogwli vivió poco tiempo entre ellos, pero aprendió por la mala que hacerles demasiado caso te convierte en parte de ellos.

¿Entonces, cual es la solución al gran problema que tenemos encima?

En primera aceptar que no es un gran problema que va a ser arreglado magicamente. En segunda, darle menos crédito a la actitud fatalista que intenta implementar que nadie mas que uno mismo es dueño de su destino, pero, que pese a eso, al tomar la decisión incorrecta nos condenamos a nosotros mismos y a los demás. El discurso no tiene lógica, busca llegar a la parte mas sentimental de nosotros, y permítanme recordarles que los únicos que consideran que uno debería de gobernarse por medio de flores, sentimentalismos y buenas intenciones son los hippies.

Y huelen muy mal, al igual que los Bandar-log.

¿Entonces?

Dejen de escuchar tanto ruido buscando respuestas a problemas que no tienen. Consideren que es lo que quieren que les sirva a ustedes, dejen de comparar otras vidas con la propia, eso es algo que ningún líder va a cambiar. Gane quien gane el juego sigue.

Y como favor personal, dejen de hacer tanto ruido, eso es propio de los changos al igual que estar aventando heces.

De todos modos modos van a seguir cayendo ramas.

“Todos vamos a ser diputados”.

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