Día 131.

Podría escribir muchas sutilezas, pero no tengo ganas. Hace un momento un amigo me dice que solo permite que algunas personas lea cosas que el escribe, pues la libre expresión no lo convence porque la gente tiende a catalogar fácilmente por sus posiciones políticas. Tiene toda la razón, justo por eso no me molesta que me cataloguen, porque puedo ejercer mi derecho a hacer exactamente lo mismo con los demás, es más, por este conducto me tomo la libertad de juzgar de la misma manera que puedo ser juzgado. Vayamos hacia allá.

Me preguntan que opino de los estudiantes que tomaron las calles, incendiaron un par de patrullas y terminaron siendo detenidos por la policía.

Fácil, mi opinión es que se pueden ir al infierno.

¿Porqué? De entrada detesto las manifestaciones que detienen la circulación y buscar atemorizar a la población. Podría defenderlas si las que se producen aquí tuvieran un fin que buscara beneficiar a la mayoría o buscara terminar una injusticia. El fallar un examen de admisión por no estudiar o ser demasiado flojo para estudiar y trabajar al mismo tiempo, para mí, no lo es.

El jueves pasado, iba por la noche manejando tratando de atravesar el centro de la ciudad, cuando de repente me encuentro con la calle cerrada con una cinta amarilla. la cinta en sí, no representaba ningún problema en atravesarla, era una invitación a romperla por parte de un par de estudiantes que se encontraban esperando que alguien lo hiciera, armados con tuberías con codo de un metro de largo mas o menos y ladrillos.

Eso no es una manifestación, es un par de pandilleros cobrando por protección.

Mientras esperaba en el semáforo para poder agarrar una desviación, vi una camioneta negra con placas de gobierno estacionarse justo a un lado de donde estaba la cinta amarilla, el conductor, tranquilamente apago el auto y comenzó a marcar por su celular. Los estudiantes lo miraban, esperando que hiciera un movimiento, cualquier cosa que justificara romperle los vidrios (o los dientes). Pero no, simplemente se quedo ahí, marcando su limite y esperando.

En mi vida he visto un mejor acto de provocación.

En ese momento me quede pensado que no es que existan bandos en este asunto. Solo hay una red remanente de hace mas de 40 años manipulándose para un lado y para el otro a conveniencia, llena de creencias que ya no son validad (eso, si alguna vez lo fueron), de como debe ser la vida estudiantil-revolucionaria-socialista, transportada al presente en donde en vez de luchar por una idealización, se exigen prebendas a las mismas instituciones a quienes se detesta.

La mayoría de quienes leen esto recuerdan la época en que la Universidad Michoacana se encontraba cerrada por meses a la vez, donde se daban por sentados semestres enteros sin mayores tramites que presentarse el día de el examen final, época que no tiene demasiado, donde traer un título de la UMSNH significaba ser rechazado de casi cualquier trabajo o maestría, donde había tantos estudiantes por salón que literalmente se tenían que sentar en el piso. La idea de que se sigan manejando las pequeñas mafias para mantener a un numero reducido de la población con base a que si solicitan ayuda es porque deben de ser pobres y marginados es caduca en demasía, cuando la realidad es que hace mucho que las casas de estudiante dejaron de ser un lugar para ayudar a quienes tienen el gusto por el conocimiento que un negocio con presupuestos obscenos que no produce absolutamente nada.

¿Y aparte de eso debemos de aceptar sus desmanes por miedo a herir sensibilidades?

Creo que es un ejemplo más de que nos hemos vuelto gatos gordos, complacientes, esperando que alguien mas resuelva un problema en el que no queremos opinar, no vaya a ser que alguien nos escuche.

¿Que la policía actuó muy duramente? Veo los videos, no tengo simpatía por los cuerpos policíacos como ya antes lo he dicho, pero justo ese es su trabajo, es lo que se espera que hagan, de esa manera. Los rumores de muertos y paralíticos no se han evidenciado, mientras no lo vea, no voy a creer en la palabra de quienes quemaron dos patrullas enfrente de todos con la clara intención de decir no pueden detenerme, los mismos que se dicen luchadores sociales pero que no pueden reunir una manifestación decente en su defensa en los días subsecuentes porque está el puente del día del trabajo, y el descanso es sagrado. Estoy seguro que el miércoles se rasgaran vestiduras, pero por ahora, pues ujule, la revolución social tendrá que esperar.

Bajo esos argumentos, y ejerciendo mi propia libertad de expresión, en donde lo que opine no tiene que ser popular pero debe ser en lo que creo, no lo que me dice un líder que utiliza estudiantes como carne de cañón, sosteniendo un circulo viciosos en donde solo ellos mismos ganan,  puedo repetir:

Que se vayan al infierno.

De preferencia de una vez.

“Si no te gusta que te peguen, que tal si no rompes lo que no es tuyo”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s