Día 151.

Tomándome ahora un café lungo de Dolce Gusto bien agusto. Se me ha acusado de hacer anuncios y ser un vendido en este espacio. Lo soy, siempre he dicho que estoy a la venta y soy barato, tanto que como me gané tres cajas de té, les hago publicidad sin que ellos lo sepan. Si alguien quiere que promocione sus productos o servicios, tan fácil como darme cosas que quiera.

Continuando y escuchando la misma canción una y otra vez.

La obediencia es tan importante que estamos programados para hacer lo que nos diga una persona en uniforme, ya sea una bata de laboratorio, una camisa de policía o un traje sastre que demuestre poder. Después de toda una vida dedicada seguir a alguien, el primero que nos dice con voz autoritaria “vas a hacer esto o algo malo va a pasar” tiene nuestra atención. Es mas le hacemos caso hasta un dependiente que trae el chaleco de una tienda de autoservicios.

¿Que va a pasar? quien sabe, no importa, con que la amenaza este implícita de la misma manera que “si no te comes las verduras, no te toca postre”.

Charles Manson nunca mató a nadie. Tenia un grupo de gente sensible, agradable y bien unida al que un día le dijo que era tiempo de hacer la guerra, y los mandó a matar por él, una formula tan antigua que sigue funcionando a la perfección sin necesidad de hacerle cambios.

¿Como lo logro? simple, confiaban en él, y él no daba visos de dudar de lo que decía. La autoridad absoluta proviene de hacerle creer a los demás que tienen opciones, aunque estas sean solo hacer lo que se les dice u obedecer.

Si, lo escribí correctamente. Simplemente quien lo sigue se vuelve igual de seguro de si mismo. Transferencia de confianza basada en lo externo, como las pandillas.

Seguir al grupo garantiza la seguridad, cuando se ataca al grupo se ataca a uno mismo… aquí es donde hay un punto débil… el grupo no tiene necesidad de defenderte per se, a menos que convenga a sus intereses, es decir, de quien toma las decisiones. Este tiene dos opciones: salvarte para que regreses al rebaño como ejemplo de que su camino es el camino correcto o, sacrificarte y convertirte en mártir para la causa.

Tal es la labor de quien cosecha tormentas.

El negocio (si, hay ganancias amplias en esto) es lograr que el mayor numero de personas hagan lo que se les ordena dando la ilusión de que lo hacen por convicción propia, generar discordia de tal manera que se vea en todo aquel que no comulga con los preceptos grupales en un enemigo, alguien ignorante como mínimo, alguien para ser destruido un poco mas adelante, no importa quien sea. Tan solo hay mover un poco las aguas primero, o crear un incidente que lo justifique.

Las pequeñas revoluciones inician igual que las grandes. Todas necesitan el mismo combustible que incendie a los bandos, aunque estos aún no estén definidos, solo se necesita saber cuando hablar y cuando dejar a los demás hablar por el rabble-rouser mientras este observa y cuenta sus ganancias.

¿Eres suficientemente inteligente para saber quien esta jalando tu correa, perro? ¿o realmente tan idiota que crees que no sigues a nadie?

“Suckers! can you dig it?”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s