Día 163.

Enterándome que el sexo anal es un pecado mortal.

O al menos, es lo que entendí, pues dice que debe ser de materia grave (lo cual me parece es justo lo que constituye insertarle a alguien un falo en el trasero), hacerlo con conocimiento (obvio, no es algo fácil  requiere practica y paciencia) de que es pecado (si, eso también) y hacerlo con consentimiento (afortunadamente consensualmente sin necesidad de conocer a un tipo en prisión).

También me entero que se me puede perdonar si me voy a confesar.

Que maravilla.

Terminando esta confesión, a meses de que se escribiera.

Ya di mis quejas, ya di mis razones. En resumidas cuentas escribir se volvió una carga, como cuando el trabajo deja de ser divertido pues se vuelve demasiado cómodo. Muchas veces confundimos la comodidad como algo deseable, cuando en realidad esta lleva a la lentitud, al estacionamiento y eventualmente a la completa inmovilidad.

La inercia no es de a gratis.

Pero todavía no terminaba, es mas, apenas iba llegando a la mitad del trayecto. Durante los siguientes meses poco a poco comencé a darme cuenta que estaba logrando mi objetivo a pesar que estaba escribiendo muy poco: me comenzaron a invitar a proyectos de escritura, comencé a recibir criticas bastante fuertes pero saludables, escribí un par de historias de un tamaño considerable que antes me hubiera tomado días en cuestión de horas y… decidí no publicarlas.

¿Porqué?

Pues porque no están listas.

De repente me encontré con una pequeña pila de escritos que antes hubiera considerado “listos” y que simplemente no me satisfacen. Algunos son buenas ideas, solo que mal desarrolladas; otros, dragan basura que puede utilizarse despues y los menos, simplemente les falta un buen final.

Resulta que estoy aprendiendo a ser auto-critico.

Hace poco revisaba el post numero 72, el cual ha sido el mas popular de este blog, para postearlo en otro lugar, así que lo releí y me di cuenta de los errores que lleva. ¡Que porquería! faltas de horrografía por todos lados, errores de estilo, frases inconclusas ¿como fue que dejé que se fuera así?

Simple, no me dí cuenta en el momento.

Casi. caigo en la tentación de reescribirlo, que es una de las trampas mas desafortunadas de todo escritor. Recuerdo que una ex-novia me contaba que todos los escritores que había conocido siempre querían destruir sus trabajos anteriores y que no entendía el porqué, pues era algo que el momento les había causado gozo a quien lo hizo o a alguien que lo leyó ¿no?

Y si, es algo que a mi también me ha ocurrido.

Afortunadamente, desde que inicié este blog, puse como regla que lo que se escribe no se borra, a menos que sean errores de dedo o errores garrafales y eso, solo si los descubro o me los señalan pronto. Pero, paso algo divertido con el asunto del la relectura de ese post, oda a los hipsters: me hizo sonreir la cantidad de errores.

¿Porqué?

¡Pues porque caí en cuenta!

Antes no lo hubiera hecho, hubiera considerado que ya estaba bien, o que era indigno y su cabeza, a rodar. Pero ahora, me alegré de ver que realmente noto una mejoría en mi escritura, no es perfecta (nunca lo va a ha ser, afortunadamente) pero he avanzado en un camino que desde un inicio he ido trazando.

So, he retomado este blog desde hace unas semanas con un ritmo diferente (la chamba no me permite otro) en el que voy llenando poco a poco los espacios que faltan al tiempo que voy alcanzando los que van surgiendo. Como es algo nuevo, de repente no termino un tema en el momento (como este) sino que avanzo y retomo en otro momento, porque, a final de cuentas he caido en cuenta de algo.

No estoy para complacer a nadie que no sea a mi mismo.

Las expectativas no son siempre malas, pero sí son limitantes. ¿Que alguien considera que debería escribir de tal tema? pues diganme y lo consideraré, pero si no me prende, pues no lo haré. ¿Que no estoy entregado a tiempo? con la pena, es a mi paso, no al suyo. ¿Que no les parece interesante? hay  muchos otros blogs. Por ahí me han llegado ya las primeras criticas destructivas que en serio, aprecio de todo corazón. No hay nada como enterarse que cualquier hijo de vecino hablar a tus espaldas de que “ese guey no es escritor”. Acepto criticas que digan “escribes re-culero” ,”ocupas revisar la ortografía” o “te falta mucho”, pero no acepto las que afirman que “no se escribir”.

Es simplemente que no escribo de lo que les gusta, y eso, no me causa conflicto. Soy una puta, si, pero yo eligo los servicios que ofrezco, mi horario y claro, la tarifa.

Bueno, con esto es solo para avisar el porqué de repente publico 3 o 4 posts en un día y en otros no hay nada, es simplemente una adecuación, no una finalidad. El proyecto va por buen camino queda poco tiempo para el final, pero cuando acabe, prometo que acabara en forma y como quiero que sea.

Gracias por su atención. Fin del comunicado.

 

“Ahora ¿quien gusta sexo anal?”.

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