Día 184.

Hoy oficialmente inicia el verano, a pesar que ya lleva cerca de una semana lloviendo intermitentemente. La temperatura ha bajado considerablemente, los días son grises, melancólicos y sin embargo hay algo de perfección en todo ello.

¿Saben que mas se celebra el día de hoy? Que este blog ya llego a la mitad. Hay un deficit de escritos, lo se, pero no son muchos y ya estoy trabajando en ello.

¿Saben que otras cosas se celebran? en primera que es casi la mitad del año; como si nada se fueron los primeros 6 meses del 2012. Espero que todo mundo siga cumpliendo con los propósitos que se hicieron a principios de año, como bajar de peso, hacer mas ejercicio, viajar mas, terminar proyectos y los etcéteras de siempre.

¿La otra cosa importante de el día de hoy? Que si creen en ello, al mundo le quedan 6 meses de existencia.

Creo que es buen momento de hacer una leve recapitulación y explicación de este blog a seis meses de distancia.

Lo inicie partiendo de la pregunta: ¿que pasaría si solo me quedara un año de vida? Al mismo tiempo que admitía que dicho cuestionamiento está viciado de entrada, pues no creo que el mundo se vaya a acabar. Por otro lado, el fin del mundo es algo personal, el apocalipsis no tiene sentido mas que en la medida que destruye el mundo en el que habita cada quien: nadie le teme al fin de todo, solo al fin de lo que conoce.

Bajo esas endebles premisas comencé a imaginar un resultado contradictorio.

Por un lado, el hacer las cosas que siempre he querido hacer, por el otro, darme cuenta que siempre he querido hacer libros, pero no le había dedicado la disciplina ha practicar. No se puede hacer un libro de la nada de la misma manera que no se puede crear una pintura sin primero bocetear y practicar diversos materiales. Creé algunas reglas para este espacio, el principal, escribir diario, el secundario, evitar repetir temas que ya hubiera manejado en el pasado. Por último, elegí un par de temas para hacerlos recurrentes, en este casó, el fin del mundo y, el proceso de la escritura, aunque de esté último no me di cuenta que lo había elegido.

Eso fué a finales del año pasado, ahora, veamos que ha ocurrido.

Casi de inmediato me dí cuenta que necesitaba mas reglas. El largo de estos escritos siempre varía, aunque procuro hacerlo de 500 palabras por cuestiones de tiempo. Me dí cuenta que ponerle un limite a las palabras es complicado pero necesario: lograr condensar las frases, darme cuenta cuando hay que explayarse lo necesario, tener una cuota que cumplir acelera el proceso.

Al iniciar, me preocupaba mucho si tendría material suficiente para escribir 367 escritos (tuve problemas de matemáticas, demándenme), poco después me dí cuenta que no era mucho problema porque siempre hay algo que contar… posteriormente, entre mas practica fui agarrando, me dí cuenta que hay muchos temas que no me interesa meter porque me parecen demasiado obvios. En este momento me conflictua un poco el rumbo futuro en cuanto a ese aspecto, pero no demasiado.

Ciertamente la velocidad de escritura que manejo ha mejorado mucho. Alguna vez cuando intente estudiar guitarra me dijo mi maestro que un virtuoso no es alguien de nacimiento, sino alguien que se dedica de lleno a su instrumento dejando todo lo demás de lado. No se si sea cierto, aunque me parece una existencia que no me interesa llevar. Lo que si, es que la practica constante es una maravilla, tomando en cuenta que lo que mas he aprendido en estos meses es a equivocarme, que no siempre a corregir.

De estos errores, lo que he aprendido es lo siguiente:

De entrada quería lectores; escribir al aire resulta poético, muy estilo artista sufrido y completamente fútil. Por lo que he preferido el lado terrenal y real de escribir, que son las criticas. Al principio fue difícil, pero, ahora tengo un circulo reducido pero fiel de lectores. El error, fue darle demasiada importancia. Durante un par de semanas me preocupaba lo que fueran a pensar de mi con las cosas que escribo, es algo que nunca va a desaparecer por completo, pero aprendí que es parte del aprendizaje, no soy monedita de oro: si no quiero escribir de algo, pues no tengo porqué hacerlo, es estúpido intentar complacer a todos.

Aprendí que no soy tan bueno como pensaba. Tengo montones de errores de estilo, ortografía, fraseo, entre otras cosas que corregir. Vicios que no me he podido quitar. He estado jugando con estilos diferentes para ver que aprendo de ellos, desaprendiendo el que ya tengo y tomando demasiado café.

También he aprendido que soy mejor de lo que creía. Siempre hay alguien que me ha dicho “escribes bien padre, deberías de hacer un libro” a lo que pensaba no estaba listo, que necesitaba mas “calidad” en lo que hacía. Bueno, todavía no tengo dicha “calidad” pero si las herramientas para expandirme en otros aspectos.

Por último, aprendí que romper la disciplina es horrible. Llevaba un ritmo constante y sonante, lo rompí por un rato, harto de estar luchando contra la hoja en blanco. Afortunadamente ya me di cuenta que nunca ha sido mi enemiga, como siempre, el enemigo es interno.

So, ¿como va mi mitad del año del fin del mundo?

Cuando comencé estas lineas, hubiera dicho que lo estaba haciendo mal. Que tengo demasiados pendientes, que no estoy haciendo lo que quiero y que he desperdiciado excelentes oportunidades. Ahora, después de ponerlo aquí, pienso lo contrario. Cierto, hay mucho que hacer, han pasado demasiadas cosas inesperadas que no pude haber contemplado, el tiempo se ha ido rápido, los días son grises y el mundo aún no ha girado… pero, honestamente, ya puedo escribir un libro.

Si convierto lo que llevo aquí en páginas para publicación en papel, dan 320, en 6 meses.

Claro que tienen muchos errores, claro que son solo hojas de practica, no llevan una secuencia lógica aunque cuentan una historia, no están diseñadas para ese formato, aunque hay un secreto que me gusta mucho dentro de ellas.

Y es que siguen 6 meses más por venir.

“¿A ti, como te va en tus planes, lector?”

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3 Respuestas a “Día 184.

  1. La vida me ha cambiado, no lo puedo negar. Quizá por eso, y por qué no decirlo, por mucha desorganización e inestabilidad en los menesteres laborales me he distanciado de muchas cosas y personas, entre ellos tú.
    Sin embargo, sé que no es nada que no pueda resolver… o ¿a caso me equivoco?, espero no hacerlo y verte muy pronto para ponernos al día. Un abrazo 🙂

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