Día 195.

La mañana siguiente siempre es confusa.

Uno no se da cuenta exactamente a que hora se fue a dormir anoche, si se quedó algo perdido en algún lado ¿donde deje las llaves? si la fiesta terminó cuando nos fuimos o continuo, pero esos no son los primeros pensamientos. Habitualmente estos se reservan para pensar “no me quiero levantar, me duele la cabeza, me faltan horas de sueño”, pero tarde o temprano se tiene que revisar el reloj para darse cuenta que es mas tarde de lo que parece y qu,e por mucho que uno quiera, no se puede pasar todo el día en la cama. Mínimo un poco de agua o ir a orinar. Si se tiene suerte no se va a vomitar.

La nausea entra en automático cuando se comienza a analizar lo que pasó anoche: hubo momentos divertidos, me burlé de alguien que estaba en peor estado que yo, pero ambos nos caímos. Nos reímos, de repente hubo una discusión acalorada, aunque no se recuerda bien porqué fue. Seguro se dijeron cosas que era mejor dejar calladas, incoherentes y sin el tono adecuado.

La maldita cruda moral.

“Tal es la naturaleza de la bestia” se reflexiona. No es cierto, alguien lo dijo anoche junto con otras cosas semi-profundas; sonaba muy bien, pero ahora, a la luz del día, la frase suena hueca, estupida ¿quien fue quien la dijo? ah sí, ese tipo con cara de intelectual al que nadie invito. Daban ganas de romperle la cara a palos… pero en otro momento a lo mejor hubiéramos sido amigos. Muy tarde para eso, por que eso fue anoche y eso se queda anoche. Si, esa reflexión suena mejor.

Un baño. La regadera es la respuesta. Nada como pasarse quince minutos bajo el chorro del agua, pero se van a convertir en treinta mientras se recuerdan las cosas que se dijeron: “estas bien pendejo, siempre lo haz estado”, “es que no entiendes como son las cosas”. Y las que le dijeron a uno “por gente como tu es que vale verga”, “¿ya estas feliz? no me salgas con que no era lo que querias”. Las gotas tienen un sabor salado mientras lavan el sudor y aroma del cigarro de la cabeza; lavan un poco mas profundo, pero no quitan los malos humores internos. Esto es algo que debe ser atendido, pero no ahorita.

Bueno, la vida sigue. Hay cosas que hacer, no tiene caso quedarse rumiar demasiado. Quizá entrar a internet un momento, a preguntar como terminó la noche… igual se encuentra a alguien conocido que nos diga que sucedió después…

Por dios, todavía siguen ahí.

Pero si ayer acabaron gritándose entre todos… se supone que debieron de irse a dormir ¿no?

No, siguen en lo mismo. Insultos por un lado, amenazas del otro, mentiras en un rincón…pero, se supone que somos amigos…. a veces creo que es la adicción lo que nos hace portarnos así, aunque puede que sea que simplemente la banda es así de pitera…y uno es banda.

Necesito desayunar, solo me tomo un café; que diablos, hay que seguirla otro rato.

Al cabo que es solo cada 6 años.

“Hay modelos para todo”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s