Día 262.

Jornada 10.

Esperando comida en Innsmouth también conocido como Villa Sanchez Magallanes, Tabasco.

Visité temprano el sitio arqueológico de La Venta, que ciertamente está perdido en los manglares tabasqueños. El clima aquí es diferente: es lo que esperaría de una película desarrollada en un pantano. Decir que hay mosquitos es un menosprecio a la especie (sobre todo porque son negros y enormes, nada de haya visto o sentido antes) y muestran una tolerancia irracional a los repelentes. Antes de entrar al sitio tuve que regresar por recomendación de los mismos encargados a una farmacia y comprar el repelente mas fuerte que tuvieran, y aún así solo los mantuvo a raya la mitad del trayecto, tuve que correr poco después de bajar de la proto-piramide, que es una colina artificial. En si visitar el sitio fue un asunto innecesario, pues hay muy pocas cosas originales, todo lo demás está en el museo de La Venta en Villahermosa, se llevó de aquí a finales de los cincuenta para evitar su destrucción cuando se instaló la petrolera aquí. Según el propio museo, hace relativamente poco tiempo que se ha protegido el lugar, pues se desarrolló un fraccionamiento en una parte del lugar que ya se ha quitado. Que tanto se perdió en el proceso es algo que ya no se puede saber.

Lo que no era importante antes, ahora lo es y en algún momento volverá al olvido.

En fin, el museo igualmente requiere mucho mantenimiento y no me refiero a una mano de pintura sino que le faltan muchas cosas por reparar, sobre todo en la presentación, mas que un museo del INAH parece uno de una universidad pequeña que ha recolectado fotos y algunas cosas. Eso si, hay una pieza en particular, una especie de dragón-perro bien paquis. La Venta es un pueblo bicicletero más, con la particularidad de estar perdido en la nada. Hoy toca Pulpo Musical en la noche, que es el evento mas emocionante de la temporada (no, no tengo idea quienes sean).

Por la tarde, sin nada que hacer hasta que salga mi camión para iniciar un viaje de ocho horas al distrito federal a las 10 de la noche, tomo un taxi a un pueblo todavía mas pequeño llamado Villa Jimenez y de ahí a Sanchez Magallanes, tan solo porque es lo único que puedo hacer, pues he visto letreros que dicen que hay una playa ahí. Revisando el mapa de la república  encuentro que se localiza en una de esas partes que hacen piquito porque es una laguna y que me costaba trabajo dibujar cuando me pedían copiar el mapa de México en una hoja en blanco. En Villa Jimenez debo tomar un segundo taxi, mientras espero, estalla una pelea de perros a media calle, media docena de ellos se atacan con fuerza suficiente para matarse mientras la gente del lugar observa. El calor es demasiado, siento nauseas. Afortunadamente la pelea termina tan rápido como comenzó y el siguiente taxi sale rápido.

Desafortunadamente, a donde voy no mejora nada el día.

Continúa en el siguiente post.

perrodragon

“Este es mi amigo perrodragon, chachalacas”.

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