Día 276.

En desfase de horario, fecha y circunstancias. Procuraré entonces un té Oolong para encontrar el camino. Me doy cuenta que en post anterior hice una promesa doble que no puedo cumplir, así que la de escribir de la llegada del otoño lo hago pronto, por hoy, sigamos cortando el pastel de Stephen King.

Hay relatos que cambian a la gente. En mi particular experiencia, uno de los libros que mas me han asustado es La hora del vampiro.

Lo leería a los catorce años mas o menos. cuando ya llevaba una pequeña pero sustanciosa lista de libros a cuestas. Mi señor padre tenia en una repisa una colección de autores de su elección como Frederick Foster, Robert Ludlum, Eric Van Lustbander(quien escribe acerca de ninjas teniendo sexo anal, en serio) y obvio, Stephen King.

El primero que leí de él, fue Carrie, si mal no recuerdo, y me gusto mucho la manera en que mezcla notas periodísticas ficticias con la historia principal, pero nada aterrador especialmente aterrador, por lo que procedí a leer La hora del vampiro (nombre original Salem’s Lot), en la que una escena en particular donde un niño describe su incursión a una casa abandonada donde encuentra un cadáver colgado que abre los ojos. La descripción del evento por mucho tiempo me pareció escalofriante, por lo que no me atreveré a describirla pues se perdería todo el efecto. Con los años decidí que quizá no era tan brillante como tenia pensado, que fue por la edad en la que lo leí que me causo tanta impresión. Sin embargo, hace algunos años cayo en mis manos la versión original en ingles, en una de las primeras ediciones (que por cierto debo de regresar a su dueña), por lo la releí, tan solo por el afan de asegurarme que ya no podía asustarme, despues de todo, ya soy un adulto que no cree en esas cosas ¿no?

El efecto claro, fue el contrario.

Me encontré extasiado releyendo en su lengua original cada uno de los motivos, los momentos, las sensaciones que llevaron a ese niño frente a ese cadáver. Cada párrafo en esa escena fue una deliciosa pesadilla, hasta llegar al final del capítulo en donde despacio cerré el libro y deje la sensación se asentara, como cuando se prueba un vino particularmente fuerte que se ha madurado en un barril con un esqueleto dentro.

La sensación de que no tengo idea como escribir algo tan bueno me convirtió en cemento el estomago.

Admito que por mucho tiempo dejé de leer a King, pues sus novelas las consideraba  inferiores a sus primeras obras, como Ojos de fuego, Cemeterio de mascotas (si, con falta de ortografía), La danza de la muerte o El umbral de la noche, que sigue siendo mi libro de cuentos de terror favorito. Pero, despues de releer La hora de vampiro, así como no me quedó mas opción que corregir el camino. Claro que encontré muchos errores e inconsistencias en esta relectura, claro que es un libro en el que se nota la juventud del autor, pero nunca he leído ningún otro relato de vampiros que me asuste.

Como veo que resiste,llamaré a otro elefante. Mañana sigo con el tema.

“Lamento tener que decírselo, pero es hepatitis”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s