Día 289.

Mediodía, todo tranquilo en el frente occidental. Hace hambre de varias cosas, por ahora saciaré  una antes de proceder con otra.

Hoy, se celebran 50 años de mi segundo espía favorito (el primero es Solid Snake) James Bond.

No estoy seguro si es de los libros o de las películas, pero ambos son buenos. Si no han leído los libros, los recomiendo ampliamente (he leído unas cuantas, entre ellas Solo se vive dos veces, Vive y dejar Morir, Goldfinger), pues Bond tiene una personalidad muy diferente al de las películas  fuma dos cajetillas al día de Chesterfield, se toma dos botellas de vino al día o una de whisky en las rocas (tambien toma sus martini agitados, no revueltos); es manipulador, mentiroso, chillón y no utiliza artilugios extraños: todo su trabajo lo realiza con equipo militar normal, auto rápidos y su automática Walther PPK. Eso si, igual de mujeriego.

Las novelas son mas brutales, con Bond habitualmente tomando sus misiones con una mezcla de sangre fría, humor ácido y un vació que solo puede llenar con su poco saludable alcoholismo. En una historia en particular, me parece en la de Dr. No, tiene que llegar a una isla a nado que se encuentra varias millas mar adentro, de noche y con corrientes peligrosas, por lo que decide ponerse en forma reduciendo el cigarro a una sola cajetilla al día.

Una.

También el Dr. No es diferente que en la película  pues es alto, delgado, calvo y muere cuando le cae encima una tonelada de guano.

No muy elegante final por decir lo menos.

En términos realistas, el Bond de las novelas es mas… ¿realista? digo, es un borracho funcional con un arma de fuego que utiliza métodos amorales y es el encargado de salvaguardar a la sociedad. Similar a un judicial pero sin sobrepeso y con educación. En cambio, Bond, James Bond de celuloide, es una especie de superheroe vestido de smoking que usa frases ingeniosas, siempre sale bien librado con golpes de karate, disparándole a carros fabricados con dinamita (solo así se puede explicar su tendencia casi suicida a explotar) y que cambia de amante como de camisa.

Eso es un elemento bastante interesante en la mitología (si, es como un semi-dios, que maneja Aston Martin) las chicas Bond. Sin ellas, no pasaría de ser un matón gubernamental ingles.

En los filmes, las parejas de Bond cambian de película a película (hastaen  la única ocasión que se iba a matrimoniar la matan al final) sin que tengan consecuencias con el resto de las serie, siendo para la actriz que la representa un símbolo de status que le va a durar de por vida, como ser conejita de Playboy pero sin que te manosee Hugh Hefner. Hasta hace relativamente poco, dicho papel venia mas como adorno que como complemento de James Bond, cosa que ha ido cambiando procurando subirlas de mero objeto sexual (habitualmente con onda sadomasoquista) o damisela en apuros a “personas, de esas que tienen emociones, deseos y conflictos propios (no demasiados), pero, deben de verse despampanantes con vestido de noche o bikini (que no me quejo, Sophie Marceau provoca taquicardias). En cambio, en las novelas las chicas Bond suelen odiar a los hombres pues han abusado de ellas, hasta que aparece James, quien con una mezcla de caballerosidad y apertura de su sufrido corazón, logra rescatarlas, seducirlas en algún paraje solitario y mágicamente desaparecen para la siguiente novela. Quizá, solo quizá, el Comandante Bond en realidad sea un asesino de en serie que guarda a sus victimas en un refrigerador en el sótano de MI6.

Por algo tiene licencia para matar, después de todo.

“Hey driver where are we going… i swear my nerves are showing”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s