Force Fest 2018.

En facebook escribí el siguiente mensaje: Mi opinión del Forcefest: No tocó Danzig. 5/10.
Me dicen que eso no es una opinión, es una calificación. Lo corrijo entonces.
Mi opinión del Force fest (Versión extendida): Llevo unos 20 años asistiendo a conciertos y festivales de rock y metal, tanto en México como en el extranjero, así que confio en la certeza de mis observaciones. Sé que hubo otros problemas, me centraré solo en los que tuve oportunidad de apreciar.
Empecemos.
La idea de un festival Open Air es un unicornio a la que los organizadores del Force fest y el Hell and Heaven se aferran desde el inicio sus actividades, ya fuera en Guadalajara en la Arena Vicente Fernandez, o su intento abortado en Ecatepec, el cual en perspectiva, es mejor no viera la luz del día dado los problemas de esta edición en Teotihuacán.
Lo positivo.
El sonido fue excelente, de repente se contaminaban un par de escenarios, pero acercándose al requerido no era problema. Las bandas que escuché se portaron a la altura a su público, pocos problemas técnicos, buenas pantallas de vídeo. Hace tiempo vi a System of a Down en el Riot Fest de Chicago y me decepcionó lo monótono que sonaban, no tenía intenciones de verlos en esta ocasión, pero el sábado 6 la calidad de la mezcla y su entrega al público me hizo fan de la banda y no me he podido sacar de la cabeza U-fig y Chop Suey! En resumen, la parte de los artistas junto con los técnicos de audio y video, perfecto.
Lo malo.
Es mucho.
Compré el boleto Early Bird porque me gusta la aventura de ir a festivales y el Hell and Heaven me había dejado con un excelente sabor de boca. No me arrepiento de mi decisión, pero definitivamente la cuestiono. Me resultó algo elevado el preció de $2600 ya con cargos en zona preferente, pero que diablos, los pagué con gusto. Me llegó a mi correo un boleto electrónico para ambos días, sin posibilidad de canje a formato físico o dividirlo en días separados, la justificación de los promotores fue para combatir la reventa. Me dió mala espina el asunto pues no me gusta que decidan por mí que puedo y que no hacer con un producto que es ahora de mi pertenencia, tampoco la idea de estar obligado a ir a ambas fechas o perder la mitad de la inversión. Después informaron que se canjearía el boleto electrónico por una pulsera para ambos días, a lo que pensé ¿qué va a ocurrir si la pierdo? cosa que ya en el evento descubrí era un temor infundado. Hasta aquí vamos bien.
Cuando soltaron la primer tanda de bandas, también sacaron el precio del derecho de acampar en el festival al fabuloso precio de $1400 pesos por casa de campaña para dos personas. Lleva tu casa por cierto, o paga $2400 por rentar una. Me congratulé de haber reservado en un hotel dentro de Teotihuacán por $1200 en ocupación triple, pues se llenaron muy rápido los hoteles. De ese momento, al anuncio de las siguientes bandas, pasaron meses sin noticias reales, solo la misma barrera de silencio que parece nunca han entendido que a nadie le funciona. Para cuando al fin lo soltaron, la fecha del festival ya se encontraba a un par de meses.
Si los organizadores creían que el festival se iba a sostener a base de los fans de las bandas, es que no conoce a sus clientes. La realidad es que gastar un mínimo de $3,000 entre boleto general y hospedaje, sin contar transporte, comidas y bebidas, no es un gasto que se pueda realizar sin dolor en época de inicio de clases y vacaciones de verano, cosa que se hizo obvia cuando comenzaron las promociones: boleto + transporte, boleto + hospedaje. Cuando estas no levantaron las ventas se pasó a boleto + transporte + hospedaje, tours con esta opción desde otros estados de la república, después 2×1 de boletos generales, para concluir en 2×1 en boletos para casi todos, anunciado un día antes del inicio del evento. Durante todo ese tiempo me sentí burlado mientras veía fluctuar precios y promociones a precios menores a mi early bird. Para cuando anunciaron que contaba con 2×1, apenas tuve tiempo de invitar a un acompañante, con el problema de conseguir transporte, al menos contaba con hospedaje.
Es en este punto donde me pregunto ¿Cómo es que realizaron la planificación? ¿Consideraron que la temporada de huracanes termina a finales de octubre? ¿Notaron que el campo de golf Teotihuacán se encuentra en una carretera con un cruce de carretera al lado?¿Qué los retornos están mal señalizados y lejanos? Con tantas promociones ¿Cómo iban a sacar dinero pagarle a las bandas? Está última pregunta es la que a mi gusto, se le debió dar mayor importancia.
la entrada al festival fue un caos. Llegué pasadas las 5 de la tarde del sábado para tratar de evitar la lluvia, lo que logré en su mayoría, a cambio, encontré un campo de lodo en todas direcciones que sería la realidad del fin de semana. Al llegar a la puerta de entrada, me entero que se dio un portazo de  la gente que buscaba refugiarse de la lluvia y llevaban horas en fila pues el sistema de pulseras era un fracaso por su lentitud. Dentro del concierto me topo con mucha banda con su casa de campaña en la espalda, mochilas y botellas. Me entero de las primeras cancelaciones. La de Lamb of god duele, pero bueno, esas cosas pasan.
Cuando ingresé revisaron mi boleto electrónico sin escanearlo, me formé para recibir mi pulsera y me informaron que mi 2×1 aplicaba para mí en sección preferente, mi acompañante le tocaba en general, si quería hacer upgrade, tenía que desembolsar $800 pesos. Eso, una disculpa, no es un 2×1, una asistente a mi lado se la arma de pedo a un empleado, quiere su dinero de vuelta o ambas pulseras en preferente, me retiro sin saber en que termina.
Ya en el concierto, el lodo hace toda una odisea trasladarse de un escenario a otro, por cierto, ese día no me dieron mapa del evento, por lo que tuvimos que estar adivinando en donde se presentaban las bandas. Creo que la interacción más frecuente que tuve durante ese fin de semana fue cuestionar y ser cuestionado de donde se encontraba un escenario y/o si sabía que banda iba a tocar en ella. El precio de la cerveza oscilaba entre los $110 y los $120, 20 pesos más caro que en el Hell and Heaven. La gente se quejaba que el precio del estacionamiento, que habían anunciado en $150, se encontraba ahora en $200.
En medio de la zona general hay dos pantallas que obstruyen la visión de cada escenario ¿A quien se le ocurrió? Son enormes, las estructuras que las sostienen hacen que solo la gente que se encuentra apretada al centro o a lo lejos, puedan ver los escenarios. En el escenario izquierdo, la zona VIP ocupa una porción importante desde donde los de zona general podrían apreciar los conciertos. Me alegro de tener boleto preferente.
En general, el día sábado fue bueno, pude escuchar a las bandas que me interesaban, volvió a llover, pero nada fuera del otro mundo, hasta alcancé el final de Carcass después de Alice in Chains. Decidí partir antes de las últimas dos canciones de System of a Down, pues no quería enfrentarme al trafico.
A partir de este punto es donde el Force fest se cae.
Mi hotel se encontraba a menos de 10 minutos en auto del festival. Al salir, la fila de vehículos en el estacionamiento era enorme, muchos estaban atascados en el lodazal, la gente se quejaba que les abrieron los vehículos o trataron de hacerlo. El único taxi que nos quiso llevar nos cobró $150 por el viaje, que parece poco, pero tomando en cuenta la cercanía del hotel, dolió. Logré llegar a la 1:15 al hotel, darme un baño y dormir. A la mañana siguiente, amigos que se quedaron a acampar me contaron que sus casas de campaña se inundaron y prefirieron irse a Ciudad de México a dormir, otros no durmieron, pues el embotellamiento de autos atascados en el fango los obligó a quedarse hasta las 4 o 5 de la mañana sin manera de irse a sus hoteles. Durante la noche corrió el rumor que se confirmaría poco después que Rob Zombie cancelaba. Triste, pero la vida sigue.
A eso de las 2:30 del domingo, intenté llegar a ver Steel Panther, pero no hubo taxi me pudiera llevar del hotel, pues estaban ocupados con todo el turismo de las pirámides o se negaban a entrar a la zona del evento pues tenían que dar un rodeo enorme para poder regresar al pueblo. El único que se paró me dijo que me dejaba en el primer puente, para no tener que entrar al tráfico por $80, lo cual era ridículo, porque el primer puente se encontraba a menos de 10 minutos caminando, de ahí era otra media hora a pie para llegar al festival. Un alma caritativa nos dio un aventón, que me dejó escuchar desde la carretera la última canción de Steel Panther. Esas cosas pasan.
Ya entrando al festival, la novedad es que cambiaron de horario y escenario a varias bandas, pero nunca avisaron a que hora o en donde. En sus redes sociales los administradores dejaron de postear respuestas. Se confirmó que Exodus y Testament cancelaban también. Más de la mitad de la gira de despedida de Slayer, que era la carta fuerte del domingo, no se presentaría. Sentí feo, pero ambas bandas ya las había visto en vivo. En algún momento del día, salubridad se hizo presente para clausurar algunos stands de comida por el riesgo de contaminación del lodo, que para ese momento ya comenzaba a volverse fétido.
Con algo de suerte, pude ver a Phil Anselmo and the Illegals, digo con suerte, pues se suponía que Anthrax estaría en ese momento en ese escenario, Anselmo estaba programado en otro. Bien entrada la tarde, era obvio que nadie sabía lo que estaba haciendo: hubo un punto en que Hypno5e, en el escenario más alejado del festival, era la única banda tocando. En todas las demás era tiempo muerto. Los organizadores utilizan las redes para echarle la culpa al clima, a los problemas de logística, a las bandas, a quien sea, menos a ellos mismos por las cancelaciones. No mencionan que Lamb of god un día antes dice que no se cumplieron los contratos pactados, en otras palabras, que no les pagaron.
La verdad no recuerdo a que hora terminé viendo a Vital Remains. Los dos escenarios principales y el Monster stage eran un caos intercambiable, sin embargo por un momento pareció una buena idea cambiar algunos actos a los escenarios principal para compesar.
Entrando a la zona de preferente escucho que alguien dice que le acaban de robar su celular. Anthrax sube al escenario cerca de las 8 de la noche, en el escenario a su lado han colgado el banner de Danzig. Anthrax es una banda que por si sola puede levantar el evento, pero la gente está enojada, les avientan vasos. Ellos no se inmutan y dan un muy buen show como siempre… que cortan a los 45 minutos aunque están programados para una hora. No tiene sentido. Saliendo del escenario, un tipo dice que le robaron la cartera y el celular. A lo largo de la noche escucharé a otros diciendo lo mismo.
la lluvia se suelta, de nuevo es una tormenta como la de ayer,  los escenarios enmudecen. Está bien, es lo normal cuando llueve tan fuerte. Logro refugiarme, mientras tanto el lodo se suaviza y se convierte en terreno pantanoso. Hago cuentas, van 6 bandas canceladas, este día solo he podido ver tres actos a pesar de llevar cerca de 5 horas en el lugar. Pero no importa, porque va a tocar Danzig en cuanto pare la lluvia y todo estará bien. Sigue lloviendo y se escuchan los primeros acordes de Slayer. Están programados para las 10:30 y son pasadas las 9, me dá muy mala espina. Cuando terminan, sueltan los fuegos artificiales señalando el fin del festival. El escenario donde se presentaría Danzig se encuentra a oscuras. Apagan los escenarios principales. Danzig no va a tocar.
Son putas mamadas.
Movieron el equipo de Danzig del escenario Monster donde estaba programado a uno de los principales. Slayer al parecer estaba hasta la madre del Force Fest y adelanta su presentación, tiene sentido considerando que tres de los cinco artistas de su gira de despedida cancelaron, también tiene sentido el porqué Anthrax tocó menos de lo programado. Es demasiado tarde para mover el equipo de Danzig al escenario Monster, así que a la verga bandita, hora de irse a su casa.
O se pueden quedar a ver a Dark Funeral, quienes cierran el festival a pesar de estar programados originalmente a las 5:30 de la tarde. De todos modos sigue lloviendo. Tiempo de volver al tráfico, que mañana es lunes.
Como dije al principio, el unicornio de un festival Open Air. Se entiende el atractivo, en serio, un Wacken en México suena muy bien, excepto que el Wacken lleva ya más de 20 ediciones y no inicio con 6 escenarios simultáneos. Pasó mucho tiempo antes que se hiciera lo que es ahora. Y con la pena, en México no carecemos de instalaciones adecuadas para llevar a cabo un festival multitudinario.
Al momento de escribir esto, los organizadores del evento se mantienen callados. Fue tanta la desorganización que resultó fácil que con un solo boleto impreso entrara todo el que quisiera, aún así el domingo se apreciaba menos asistentes que el día anterior. Hay intenciones de colocar una demanda colectiva ante la Profeco que lleva 5000 firmas y rumores devolución del dinero del día domingo ¿Funcionarán? No sé. Pero más vale a los organizadores tomar en cuenta toda la confianza del público que están perdiendo si quieren mantenerse en el negocio.
Para finalizar, una estampa: en la entrada no te permiten entrar con navajas, cuchillos o similares. Adentro, en un stand vikingo se venden cuernos de toro con punta y vasos de vidrio grueso.
Oh, la humanidad.

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“Pobre de los jardineros”.

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